Brasil y Lugo preparan un golpe (II)

Enrique Vargas Peña (foto de unosantafe.com.ar)

El pasado 15 de julio de 2012 me publicaron en este mismo espacio un artículo bajo el título “Brasil y Lugo preparan un golpe”, en el que afirmé que “Desde el 22 de junio de 2012…Brasil decidió no reconocer el proceso constitucional autónomo de Paraguay e impuso a sus aliados de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) la política de desconocer la autodeterminación paraguaya.”

Y concluía señalando que “Se observa fácilmente que Brasil se niega a respetar a la democracia paraguaya buscando reconocer un verdadero golpe de Estado, quebrando el proceso constitucional paraguayo y disolviendo sus instituciones centrales” (http://bit.ly/NuasZY).

Entre esa fecha y hoy, Brasil elevó su apuesta y, con la colaboración militante de los grupos marxistas liderados por el ex presidente Fernando Lugo, está poniendo todo el enorme peso de su influencia internacional en intentar deslegitimar nada menos que el proceso electoral paraguayo que culminará en las elecciones generales del 21 de abril de 2013.

Los brasileños y sus satélites de UNASUR buscan, con eso, negar reconocimiento a todos los mandatarios del pueblo paraguayo que vayan a ser elegidos y que empezarán a administrar nuestra República entre el 1 de julio y el 15 de agosto de 2013.

El objetivo es debilitar la posición paraguaya hasta lograr hacer lo que Brasil siempre hizo contra nuestro país: Imponer sus intereses, sacrificando el interés nacional paraguayo.

El 13 de agosto, los satélites de Brasil agrupados en UNASUR, se atrevieron a emitir un “informe” sobre nuestro Paraguay en base a datos recabados “por las diferentes embajadas sobre la situación en Paraguay” (que) “muestra una normalidad económica, y a su vez denuncias por la violación de libertades políticas y derechos humanos”.

El presidente del comité de los satélites brasileños que “informa” sobre Paraguay es el peruano Salomón Lerner, quien aclaró el día anterior de qué embajadas estaba hablando: “las evaluaciones se realizarán a través de las diferentes embajadas acreditadas todavía en Paraguay ya que UNASUR aún no mantiene contacto alguno con el actual Gobierno de Federico Franco”.

Es decir, las embajadas cuyos datos sirven de base al “informe” de UNASUR, son las que quedaron a nivel de encargados de negocios y agregados de prensa en nuestro país, que no entrevistaron a nadie en Paraguay, salvo a los jefes de los grupos marxistas liderados por Fernando Lugo. Se observa fácilmente la objetividad y la profundidad que puede tener tal “informe”.

Pero eso no es lo importante, pues nadie mínimamente informado duda de que UNASUR se limita simplemente a obedecer las instrucciones de Brasil. Lo importante es “la decisión” (del mencionado comité) “de…velar por un proceso electoral democrático y transparente”, demandando que “los comicios sean equitativos, que se respeten las libertades políticas, los derechos humanos, la libre expresión, el derecho a reunión de los distintos partidos políticos y que el tribunal electoral respete a todos los participantes”.

Esas palabras, con las que nadie puede estar en desacuerdo, esconden sin embargo lo que ya está anunciando Lugo, el líder de los marxistas, a través de la agencia cubana “Prensa Latina”: “El destituido presidente paraguayo, Fernando Lugo, subrayó hoy la falta de garantías para unas elecciones libres y transparentes en el país bajo un gobierno golpista. En un mensaje a la ciudadanía, planteó que aunque hay quienes piensan la realización de comicios como una solución al golpe de Estado perpetrado el pasado mes de junio, él cree en la existencia de otros caminos para lograr el retorno de la institucionalidad democrática”.

Fernando Lugo “cree en la existencia de otros caminos” (que no son las elecciones convocadas por el Superior Tribunal de Justicia Electoral) “para lograr el retorno de la institucionalidad democrática” (http://bit.ly/PLcbbQ).

Para comprender cabalmente el alcance de estas declaraciones de Lugo y de Brasil y sus satélites, es necesario saber qué entiende UNASUR por “verificación” de elecciones.

El 22 de agosto UNASUR firmó un acuerdo con los administradores electorales de Venezuela, denominado “acompañamiento electoral”, que consiste en “presenciar el proceso electoral, dentro del marco del respeto, solidaridad y cooperación, para la generación de conocimientos y experiencias en materia electoral, a favor de los organismos electorales de los Estados miembros de UNASUR”.

Los “acompañantes electorales” de UNASUR podrán elaborar “un informe después conocidos los resultados de la votación, donde se consignaran las sugerencias y recomendaciones que promuevan la generación de conocimientos y la divulgación de buenas prácticas en materia electoral en el país anfitrión”.

El acuerdo del 22 de agosto entre UNASUR y Venezuela incluye el reconocimiento explícito de la vigencia del artículo 484 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales de Venezuela, que dispone que “las misiones internacionales” (de observación) “no podrán emitir opiniones sobre asuntos internos, difundir resultados electorales parciales de la elección, ni persuadir al electorado a través de pronunciamientos públicos”.

Esto permite constatar dos cosas muy notorias.

La primera es que ese “acompañamiento electoral” de UNASUR pretende, en realidad, encubrir que las elecciones venezolanas del 7 de octubre no tendrán observación electoral digna de ese nombre: No estarán la Organización de Estados Americanos (OEA), ni la Unión Europea, ni la Fundación Carter, que sí hacen observaciones y llamados de atención.

Pero UNASUR y Lugo, que convalidarán el proceso electoral de la dictadura venezolana, sí se atreven a discutir la legitimidad de las misiones de observación de la OEA, de la Unión Europea, de la Fundación Carter para Paraguay.

Simplemente hay que recordar el desprecio de Lugo hacia la misión de la OEA (http://bit.ly/PLuQtE).

La segunda es que los “acompañamientos electorales” de UNASUR solamente sirven para convalidar los resultados que ese grupo estime convenientes, léase los resultados que a Brasil le convengan.

Nadie debe olvidar que Luiz Inacio Lula Da Silva, el más importante líder político en el actual gobierno brasileño, interviene activamente en la campaña venezolana a favor del perpetuo Hugo Chávez.

Brasil legitimará la reelección de Chávez a pesar del fraude preelectoral usando a UNASUR. Y usando a UNASUR y a Lugo, Brasil deslegitimará las elecciones paraguayas. 
 
 
Publicado en la edición impresa de La Nación el 02 de setiembre de 2012

Materiales relevantes sobre el tema publicados posteriormente
http://bit.ly/Y5SxAb

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