Archivo de la categoría: Varios

¿NOS ESTA ESTUPIDIZANDO LA TECNOLOGÍA?

Teóricamente la tecnología ha sido inventada por el hombre para ayudarlo en los distintos quehaceres y actividades de día a día, que él emprenda.
Sin embargo, los últimos 50 años demuestran cabalmente que el ser humano con toda la inteligencia que supone crear tales artefactos y mecanismos, se ha rendido totalmente a sus pies, para brindarle culto como otro ídolo falso.

LA POBREZA Y EL PIB VAN POR DISTINTOS CAMINOS

POBREZA 01
Mirando las estadísticas de los últimos 15 años, se puede decir que Paraguay, en términos nominales, ha crecido en promedio mucho más que otros países más desarrollados que el nuestro. 
 
Sacando el año 2009 fatídico en casi todas los sectores económicos, se puede decir sin equivocación que la economía nacional no ha dejador de crecer y es probable que ya no se detenga más. 
La agricultura se ha recuperado en gran parte por la ampliación de la superficie cultivada, por la mejora de los precios de muchos cereales que estaban algo retrasados, y porque ha fracasado rotundamente en otros países, durante este año.
Si bien el parque ganadero no ha crecido, como debía, la industria frigorífica ha repuntado notablemente con la reimplantación del estatus de libre de aftosa, por parte de los organismos extranjeros encargados de controlar dicha enfermedad.
Pero sin lugar a dudas, la estrella del crecimiento en nuestro país, ha sido la industria de la construcción, que ha tomado un vuelo nunca visto antes, ya que se puede ver en todas las ciudades de nuestro país, una gran cantidad de permisos de comienzo de obra expedidas por las diversas comunas.
Sobresalen en primer lugar los hoteles de 4/5 estrellas, emprendidas por grandes cadenas hoteleras que han venido a quedarse definitivamente en Paraguay.
Luego seguirían grandes edificios multifamiliares de primera categoría, que no tienen nada que envidiarle a sus similares de Buenos Aires, San Pablo, Miami, Ibiza o Acapulco. En tercer lugar vendrían los edificios con plantas libres, especialmente construidos para empresas multinacionales de gran porte. Y finalmente le seguirían las urbanizaciones cerradas.
Pero también se destacan una gran variedad de productos manufacturados no tradicionales, que han ganado mercado en el exterior, como cigarrillos, jugos de fruta, productos lácteos, gaseosas, entre los que más se destacan y facturan.
Y a medida que se vayan instalando en nuestro territorio más empresas industriales, el PBI (siglas de Producto Interno Bruto) seguirá incrementándose.
Sin embargo. y aunque parezca ilógico, esto no tiene nada que ver con la disminución de los índices de pobreza. Suena muy contradictorio, pero es así, al menos en Paraguay.
Se mueven miles de millones de dólares que fluctúan por vías muy rápidas, pero que no se encausan hacia el bienestar de la gente. En los últimos 15 años la actividad económica y financiera de Paraguay ha sido excelente.
Sin embargo no se notan grandes cambios en las capas sociales menos favorecidas y esto tiene una excelente explicación. Primero el 90 % de todo lo exportado casi no tiene valor de mano de obra agregada, por lo tanto no se necesitan muchos operarios en cualquiera de las etapas hasta que se obtiene un producto sin terminar.
De esta manera, se le permite que sea el comprador quien se beneficie con esto. Ya que utilizará su propia mano de obra disponible.
Segundo, mientras exista un nivel tan alto de corrupción, en nuestro país, es muy difícil que la brecha entre ricos y pobres disminuya. Y eso es debido a que una gran masa de dinero es desviada para pagar una cantidad desmedida en sueldos, siendo muchos de ellos fantasmas, y por lo tanto no quedando mucho margen para las grandes obras de infraestructura sumamente necesarias, para interconectar a todo el territorio nacional.
A eso le debemos agregar el perpetuo arrastre del déficit que tienen todas las empresas del Estado, las que sobrevivirían si no fuera por el constante sostén que se le hace a través del BCP o Banco Central del Paraguay.
Con este sombrío panorama recién planteado, se nos presenta la triste realidad que afrontamos todos los días. Por lo tanto, los hermosos números arrojados por el crecimiento del PBI, de nada sirven, si no están acompañados por el bienestar de toda la población.
Porque esa es la principal finalidad que debe cumplir el Estado, para con su pueblo, darle el suficiente bienestar para elevar la calidad de vida. Y eso se consigue generando empleos legítimos por parte de las empresas privadas pero con reglas de juego claras dictadas por el Estado.
Pero como se puede implementar políticas públicas que perduren por encima de los ocasionales gobernantes cuando la mayoría de ellos padecen de una extrema miopía política.
Habría que ir fortaleciendo otras alternativas que bien podrían convivir con el monocultivo sojero. Una opción razonable es la agricultura familiar de auto sustentación que no solo facilitaría que las familias campesinas vivan mejor, si no que evitaría el constante éxodo del campo a la ciudad, uno de los graves problemas paraguayos que esta despoblando la zona rural y de las que no hay muchas respuestas coherentes al respecto.
Otra alternativa es darle un fuerte impulso a la industrialización, especialmente en aquellos sectores donde se requiera una abundante mano de obra, como podría ser la construcción o el turismo.
Pero para ello, el Estado junto con la iniciativa privada deberían capacitar al personal a fin de jerarquizar dichas profesiones. También se necesitaría hacer una profunda reforma tributaria, mucha más justa que la actual.
Pero como se le pide a un sector que haga un esfuerzo mayor, cuando desde el vamos, todos sabemos que ese dinero tarde o temprano será maliciosamente desviado de su ruta natural.
Yendo muy posiblemente a parar a bolsillos que no correspondan. Por lo que sería mucho más racional, disminuir los altos índices de corrupción y cambio de ruta, antes que exigir aumento o creación de nuevos impuestos.
Es muy difícil hablar de un reparto equitativo de la riqueza cuando el Estado no cumple con su rol y se encuentra ausente en la mayor parte del país.
Si faltan 800.000 viviendas por construir, si los hospitales públicos tienen una pésima atención y no cuentan con los mínimos suministros, si las escuelas se caen a pedazos y la enseñanza docente es cada vez peor, si la inseguridad llega al punto de no poder salir ni hasta esquina de tu propia casa, algo muy malo está pasando.
Cuando muchos niños y adultos viven en la calle o los indigentes se acumulan en los pasillos de los hospitales públicos o los comedores sociales se multiplican por todo el territorio nacional, eso significa que todos los bonitos números son realmente mentirosos, ya que ellos no han reflejado con sinceridad el estado en que encuentra dicha sociedad.
Las estadísticas son solo números fríos y cuando no acompaña lo que le sucede a la gente común, no sirve para nada.

¿POR QUÉ “QUEREMOS” TANTO A LOS POLÍTICOS?

En realidad esta no es una frase muy complicada de responder, ya que como lo dice el mismo refrán:”Quien siembra vientos, cosecha tempestades”. 

El político ha prometido tantas cosas y ha cumplido tan pocas, que su credibilidad hoy se encuentra solamente dentro de la escala negativa.

La única manera de conocer a uno de ellos es durante su campaña proselitista. En ese momento será la persona más amorosa y servicial del planeta. 

Todo lo que usted le pida, por imposible que parezca, aparecerá ante sus ojos, como por arte de magia. Por eso siempre aproveche al máximo esta época, porque cuando termine, es muy probable que no lo vea más. 
Pero en caso que se encuentre nuevamente con esta figura, y haya sido electa, seguro que se cruzará de vereda, o dirá que no lo conoce, aunque haya sido su vecino de enfrente de su casa, por 15 años.
O lo más probable es que sus fornidos guardaespaldas no lo dejen aproximarse a menos de 5 metros. 
Sin embargo, esto no es lo más triste y desilusionante que podemos encontrar en un político, sino que, sacando rarísimas excepciones, continuamente nos subestiman como personas y se ríen a carcajadas de nuestra incredulidad como ciudadanos votantes. 
Eso duele sobremanera, ya que es una manera muy baja de jugar con nuestros sentimientos, nuestros sueños, nuestras esperanzas de una calidad de vida mejor. 
También es muy deprimente observar que aquel vecino nuestro que ha vivido 15 años frente a nuestra casa y que ha sido electo como funcionario del Estado, ha dejado de saludarnos. 
Todo el vecindario sabe que lo único que tiene en su heladera, son las dos cubeteras de hielo, pero vacías. Dos meses después cambiará su “Corcelito” brasilero por una poderosa 4 x 4 de origen inglés. 
Luego, un ejército de albañiles invadirán su predio, como si fueran verdaderas hormigas y transformaran su modesta vivienda de madera, en una fortaleza de tres plantas, con parque, pileta y cerco perimetral con cámaras de seguridad.
En seis meses prácticamente no se los reconoce, ya que han cambiado de ropa, de gustos más refinados, de amigos de otro nivel, colegios de sus hijos, el modo de hablar y otros valores. 
Su memoria ahora se ha vuelto muy frágil, ya no recuerda que sus hijos, hasta no hace mucho, venían a jugar por espacio de interminables horas en nuestra casa, incluyendo almuerzos, meriendas y cenas. Cosa que uno no le daba mucha importancia, ya que los hijos nunca deben cargar con los pecados de los padres. 
Sin embargo estos, jamás lo agradecieron. Como en aquellos domingos en que aparecían en nuestra puerta, atraídos por el bello aroma que despedían las costillas y la rabadilla sobre la parrilla. 
Muy pocos siguen quedándose en el mismo barrio, pero solamente a modo de revancha o como una forma subliminalmente para enrostrándoselo a aquellos vecinos que los hacían sentirse como unos tristes fracasados. 
Pero la mayoría han dejado su pasado atrás y han marchado hacia barrios de mejor nivel social, para así hacer libremente su ostentación de su poder económico como todo nuevo rico o del que nunca tuvo nada suyo y ahora quiere que todos sepan que él y su familia ya no son más pobres. 
Ahora bien, nadie acusa al político que quiera tener una vida mejor para sí y su familia, porque al final de cuentas, son tan humanos como nosotros y no es ningún pecado pretender progresar económicamente en la vida, a fin de obtener todos los bienes y comodidades que se pueda conseguir. 
El problema no radica que no cumpla con sus promesas porque simplemente será un mentiroso o que haga alarde de sus nuevas posesiones, ya que se habrá convertido en un asqueroso arrogante. 
Y con eso no pasa nada. Pero si nos sentamos en una mesa con papel, lápiz y una calculadora de por medio, veremos que salen datos muy contradictorios. 
Porque si sumamos todas sus entradas anuales y sus correspondientes salidas, notaremos que algo no cierra como es debido. 
En ese caso ya no se trata de un simple cambio de personalidad ni ha faltado a su palabra empeñada. 
Estamos ya hablando de un tema delicado que involucraría un posible hecho delictivo que merecería toda nuestra atención. 
La enorme diferencia de patrimonio que existe entre que asumen su cargo hasta el término de su gestión; la desmesurada ostentación de su nueva posición social; la poca dedicación al trabajo por el cual han sido elegidos; la poca vergüenza al mal emplear los gastos reservados puede ser terriblemente irritante. 
El uso y el abuso del poder del que fue investido. La odiosa impunidad detrás de su coraza de inmunidad. 
Estas no son todas las razones, pero ya son suficientes como para granjearse la desconfianza y la antipatía popular. Y a pesar que esto no solo sucede en Paraguay, si no que es un fenómeno a nivel mundial, eso no significa que sea un gran consuelo, ni mucho menos. 
Pero por lo visto, es un mal necesario, que por desgracia ha perdurado a través del tiempo, dejando sus huellas a lo largo de toda la historia de la humanidad. 
Ellos siempre le piden a la gente que hagan sacrificios, por lo que yo encuentro que sería muy justo, que al menos, solo una vez, los sacrifiquemos a todos ellos. 
Hermoso pensamiento que también puede combinarse con aquel que nos sugiere que estamos en una época donde se bebe café sin cafeína, leche sin lactosa, cigarrillos sin nicotina y yo me pregunto cuándo habrá un gobierno que no tenga ladrones. 
Por lo general, los políticos son contradictorios y poco coherentes porque primero hacen leyes perversas que terminan echando la gente a la misma calle, para luego crear otras nuevas que las multen por vivir allí.
Otra frase que está ganando gran aceptación dice que: “votar es elegir en secreto, a quien te robará públicamente”, broma más, broma menos, esto ha provocado, al menos en Paraguay, que desde el golpe del ´89 hasta la fecha, sean cada vez menos la cantidad de votantes, desilusionados por ser engañados. 
Con tanta trapisonda y componenda amañada hizo que la gente no viera ya la necesidad de ejercer el derecho al voto, porque finalmente sabe que se hará justo todo lo contrario a su gusto y orientación ideológica. Por ese y otros motivos es que tanto se los “quiere” a los políticos.