« El pelo de un tatu, estira mas que mil bueyes » parasafreando a Victor Benitez

La compatriota Dallys Ferreyra hizo una declaración sorprendente al termino de una sesión de fotos para la revista Hombre de Argentina.

Cuando le preguntaron si le gusta mostrar su cuerpo, Dallys respondió que si, pero que ella demostró que es mas que un simple culo, que ella es un culo pensante, que se prepara y opina…sic ?????????

 

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Un día se llama a asamblea extraordinaria del cuerpo humano, para determinar, quien de ahí en mas, sería el órgano del mismo, que tenga el honor de ser elegido como el mas importante…y a partir de allí tenga supremacía sobre los demás.

Comenzó su alocución el cerebro, parlamentando y explicando exhaustivamente por qué el era el mas importante del cuerpo… “Órganos del cuerpo humano…soy el cerebro…y soy el mas importante porque manejo el lenguaje, la localización espacial, bla…bla…bla…bla”…después le toca el turno al Corazón…“Hola soy el corazón y creo ser el mas importante porque soy quien bombea la sangre a todo el organismo y si esto no ocurriese bla…bla…bla”…le toca el turno al Hígado, que dice…“Hoy son muy conocidas las transformaciones materiales que se producen en el hígado,.por eso…bla…bla..bla y así cada órgano expuso por qué era el mas importante dentro del cuerpo humano. Cuando estaban por terminar la sesión se escucha un voz débil desde abajo que dice…“eh!!! A mi no me dejaron exponer!!!”…era nada más y nada menos que “El Culo”.

Todos sonrieron y no lo dejaron hablar, el culo se enojó tanto que decidió cerrar las compuertas por tiempo indeterminado hasta que lo dejaran hablar.

Pasó un tiempo y las cosas comenzaron a cambiar, el cerebro comenzó a fallar, el corazón colapsaba, el hígado casi explotaba y así todos los órganos tuvieron que admitir que “El Culo” era muy importante, y si bien no era quien delineaba las estrategias, de ultima era quien en  realidad mandaba.

Cuando “El Culo” decidió abrir sus compuertas, de a poco todo se fue transformando en armonía y el cuerpo aprendió la lección de que todos somos importantes, cada uno en su rol y su papel a desempeñar.

 

En cierto momento de mi vida, tuve la oportunidad de trabajar en el barrio  « Piccola Italia » (pequeña Italia), de Montréal. Este barrio se caracteriza por albergar una importante comunidad italiana.

A los italianos les gusta mucho conversar, intercambiar opiniones, plaguearse, discutir, pero todo en un marco meramente amigable, sin violencia.

Jornada tras jornada, se me quedó grabada una palabra que los italianos utilizan a menudo «Vaffanculo », no me pidan traducirlo please, si quieren mas datos averiguenlo Ustedes.

Lo unico que me queda decir es :

Ma chérie mademoiselle Dallys Ferreyra, Vaffanculo!!!, e’pensa porante na.

 

 

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