Horacio Cartes y Mercosur

Enrique Vargas Peña (foto de lanacion.com.py)

El pre-candidato presidencial del movimiento “Honor Colorado” de la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado), Horacio Cartes, “aseguró que la salida de Paraguay del Mercosur causaría el cierre de industrias y la pérdida de trabajo de miles de paraguayos. “El Paraguay de ninguna manera (debe salir del Mercosur)… tenemos que aguantar que te golpeen un poquito (y no) hacernos los gigantes y los enojados”, dijo el presidenciable durante un encuentro con jóvenes en el departamento de Cordillera, según informaciones divulgadas. Enfatizó que las autoridades no “pueden pecar de soberbios” ya que muchas empresas dependen de las ventajas arancelarias del Mercosur, dijo en el acto que se realizó en el Teatro Municipal de la ciudad de Caacupé” –ABC, (http://bit.ly/NmJvsn)- .

Esta exposición, ocurrida el día jueves en horas de la tarde ante cientos de jóvenes, muestra que Horacio Cartes no comprende cabalmente, o no estima importante, la situación producida entre Mercosur y Paraguay a partir del pasado 22 de junio de 2012 y que, en consecuencia, confiarle la presidencia de nuestra República supone un grave riesgo para la continuidad de Paraguay como entidad autónoma en el concierto de las naciones.

En la Cumbre de Mendoza, de Mercosur, se formalizaron las siguientes situaciones que Horacio Cartes no comprende o no estima importantes:

Primero. Brasil, Argentina y Uruguay, antiguos integrantes de la Triple Alianza, violaron abierta y groseramente el artículo 4 del protocolo de Ushuaia que dice “En caso de ruptura del orden democrático en un Estado Parte del presente Protocolo, los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado”. No realizaron consulta alguna con Paraguay pero las dieron por realizadas por una misión de cancilleres de UNASUR, para poder alegar en forma mentirosa, que aplicaron el artículo 5 del protocolo que dice que “Cuando las consultas mencionadas en el artículo anterior resultaren infructuosas, los demás Estados Partes del presente Protocolo…considerarán la naturaleza y el alcance de las medidas a aplicar” (http://bit.ly/LfuCn7).

Mediante esas violaciones, los antiguos integrantes de la Triple Alianza suspendieron a Paraguay, dejándolo en absoluta desigualdad de condiciones para su defensa y para la defensa de sus intereses ya seriamente comprometidos con Mercosur.

Según Horacio Cartes, los paraguayos tenemos que someternos a eso porque “tenemos que aguantar que te golpeen un poquito (y no) hacernos los gigantes y los enojados”.

Segundo. Brasil, Argentina y Uruguay, valiéndose de la suspensión ilegal e ilegítima de Paraguay, violaron también el artículo 20 del Tratado de Asunción que dice “El presente Tratado estará abierto a la adhesión, mediante negociación, de los demás países miembros de la Asociación Latínoamericana de Integración, cuyas solicitudes podrán ser examinadas por los Estados Partes después de cinco años de vigencia de este Tratado. No obstante, podrán ser consideradas antes del referido plazo las solicitudes presentadas por países miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración que no formen parte de esquemas de integración subregional o de una asociación extraregional. La aprobación de las solicitudes será objeto de decisión unánime de los Estados Partes” (http://bit.ly/PSOsLu) y el artículo 37 del protocolo de Ouro Preto que dice “Las decisiones de los órganos del Mercosur serán tomadas por consenso y con la presencia de todos los Estados Partes” (http://bit.ly/Lfwa0A).

Violaron estas disposiciones para introducir a Venezuela como supuesto miembro pleno de Mercosur sin la aprobación paraguaya, es decir, imponiendo por la fuerza a Paraguay una sociedad con Venezuela, menoscabando irreparablemente el principio de autonomía paraguaya y destruyendo el principio de igualdad de los socios de Mercosur.

Según Horacio Cartes, los paraguayos tenemos que someternos a eso porque “tenemos que aguantar que te golpeen un poquito (y no) hacernos los gigantes y los enojados”.

Tercero. Brasil, Argentina y Uruguay no reconocen al gobierno constitucional paraguayo y desarrollan una activa campaña en la Organización de Estados Americanos, en la Asociación Latinoamericana de Integración o en la Unión de Naciones Sudamericanas para privar al gobierno paraguayo de reconocimiento y alentar, como lo hizo el ministro venezolano de Relaciones Exteriores Nicolás Maduro el día 22 de junio, un quiebre institucional que reponga en el poder al destituido Fernando Lugo.

Los antiguos integrantes de la Triple Alianza se arrogan así el derecho de decir qué parte de nuestra Constitución podemos aplicar los paraguayos y qué parte no y se arrogaron el derecho de decidir qué parte del mandato del pueblo paraguayo admiten y qué parte no, menoscabando decisivamente el principio de autodeterminación paraguaya.

Según Horacio Cartes, los paraguayos tenemos que someternos a eso porque “tenemos que aguantar que te golpeen un poquito (y no) hacernos los gigantes y los enojados”.

Es evidente que Horacio Cartes no conoce, o que no le interesa, el Artículo 143 de nuestra Constitución que dice que “La República del Paraguay, en sus relaciones internacionales, acepta el derecho internacional y se ajusta a los siguientes principios: la Independencia Nacional; la autodeterminación de los pueblos; la igualdad jurídica entre los Estados”, pues las decisiones de Mercosur contra Paraguay violan estas tres claras e incontrovertibles disposiciones constitucionales.

O tal vez Brasil, Argentina y Uruguay le dijeron a Horacio Cartes que ese Artículo 143 de nuestra Constitución ya no está vigente, así como declararon derogado el Artículo 225 de nuestra Carta Magna.

Es evidente que Horacio Cartes no conoce, o no le interesa, que ese Artículo 143 de nuestra Constitución se origina en el Congreso del 17 de junio de 1811, cuyas resoluciones se consignan en la Nota del 20 de julio de 1811, pilar de nuestra Independencia.

Y es evidente que Horacio Cartes está muy lejos de aquellos gigantes que nos legaron una Patria libre y soberana, pues cree, como lo confesó, que escribir una Nota como la del 20 de julio de 1811, en la que los paraguayos reafirmamos lo que actualmente sostenemos en el Artículo 143 de nuestra Constitución es “pecar de soberbios, ya que muchas empresas dependen de las ventajas arancelarias del Mercosur”.

Es evidente que Horacio Cartes no está informado que esas ventajas arancelarias de las que habla se obtuvieron sacrificando soberanía, sacrificando opciones de negociar con otros países, menoscabando libertad comercial de Paraguay.

Para Horacio Cartes las ventajas arancelarias de unos pocos hombres de negocios justifican el sacrificio de todos esos paraguayos que desde 1810 hasta hoy dieron vida y sacrificio por tener esa Patria libre y soberana.

El viernes 13 de julio a la tarde llamé a Horacio Cartes para que pudiera exponer sus razonamientos a la audiencia de la 9.70AM, pero no me atendió.

En su lugar me respondió Arnoldo Wienz diciéndome que Cartes no acepta lo que están haciendo Brasil, Argentina y Uruguay, pero eso no es lo que se desprende de quien afirma que “tenemos que aguantar que te golpeen un poquito (y no) hacernos los gigantes y los enojados”.

La gente debe empezar a evaluar si Horacio Cartes merece recibir nuestra confianza; debe empezar a pensar si merece o no ser presidente de la República del Paraguay.
Publicado en la edición digital de La Nación el 13 de julio de 2012.

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