La inamovilidad es lo que quieren destruir

Enrique Vargas Peña  (foto de paraguay.com)

No es casualidad, no es accidente, no es mera coincidencia que desde que los actuales ministros de la Corte Suprema de Justicia consolidaron para ellos el principio de inamovilidad, la Corte haya dictado sentencias que son fundamentales para que los políticos rindan cuentas de sus actos y queden mejor sujetos al control del pueblo. 

Baste recordar la sentencia referida a la obligatoriedad de publicar lo que hacen con el dinero del pueblo (Acuerdo y Sentencia 1306 del 15 de octubre del 2013). 

Los juicios abiertos a los políticos miembros del Congreso por hechos de corrupción, tampoco son coincidencia, accidente o casualidad, sino el resultado de la lógica desarrollada en el Poder Judicial desde que la Corte consolidó el principio de inamovilidad. 

Por inamovilidad de los ministros de la Corte entendemos convencionalmente los paraguayos el derecho que estos poseen de permanecer en sus cargos desde que son elegidos hasta cumplir los 75 años de edad sin necesidad de verse sometidos a un proceso de confirmación cada cinco años, como pretenden los políticos. 

El principio de inamovilidad es uno de los pilares fundamentales de la justicia independiente en Estados Unidos, en Alemania, en Brasil, en el Reino Unido y en todos los países que lograron tener una justicia mínimamente respetable y creíble. 

Nuestros políticos quieren que la permanencia de los ministros de la Corte en sus cargos sea precaria y sujeta a anulación cada cinco años o, para decirlo de otro modo, nuestros políticos desean que los ministros de la Corte dependan de ellos para permanecer en sus cargos. 

En la 9.70 AM consulté a Blas Llano, a Miguel Abdón Saguier y a Blanca Fonseca, senadores del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) sobre cómo pretenden una mejora del Poder Judicial cambiando a ministros de la Corte Suprema de Justicia sin consolidar el principio de inamovilidad. 

Tres veces antes de ahora, tres veces, nuestros políticos nos engañaron diciendo que mejorarían el Poder Judicial cambiando a los ministros de la Corte. Las tres veces cambiaron a los ministros pero nada mejoró, hasta que los actuales ministros se animaron a consolidar el principio de inamovilidad. 

Hay políticos recitan el listado de reclamos del pueblo paraguayo sobre nuestra pésima administración de Justicia, pero todos ellos ocultan que esa pésima administración de Justicia se debe principal y básicamente a su injerencia en el Poder Judicial; encubren que su injerencia se materializa en la atribución que se arrogan, los políticos, de truncar las carreras judiciales de los magistrados y los ministros si estos no son complacientes con ellos. 

De eso, los liberales no hablan. 

Para cualquiera que haya entrevistado al senador Saguier queda claro que para él la “reforma” y el reemplazo de ministros de la Corte son sinónimos: “A casi una semana de que el Comité Político del PLRA recomiende al Directorio impulsar el juicio político contra todos los ministros de la Corte que tengan causales de remoción, su titular Miguel Abdón Saguier afirmó que con o sin votos ellos intentarán reformar la máxima instancia judicial”  (http://bit.ly/1vh2Ugu). 

Indagado sobre el tema el senador Ramón Gómez Verlangieri (PLRA) sostuvo que “no se trata de hacer un simple cambio de nombres o ‘cuoteo’ político…‘Queremos llevar adelante la idea de que el Poder Judicial pueda tener la independencia que tanto reclama la ciudadanía y en particular los litigantes en un juicio’” (http://bit.ly/1ocPrFq). 

Gómez Verlangieri jamás ha dicho, y estoy bastante seguro que tampoco dirá en el futuro, cómo implementará la independencia del Poder Judicial sin inamovilidad y reemplazando cada cierto tiempo a los ministros de la Corte según varíen las mayorías circunstanciales en el Congreso. 

No lo dirá por dos razones: Primera y principal, porque no se conoce otro mecanismo mejor para alentar la independencia del Poder Judicial que la inamovilidad y, segunda, porque lo que los liberales quieren es, justamente, destruir la inamovilidad que deja a los ministros fuera de su control. 

Es decir, para los liberales, la “reforma” se agota en el reemplazo de ministros de la Corte porque lo que quieren en verdad es que no haya inamovilidad. 

En esto se encuentran aliados a Juan Carlos Galaverna, senador por el Partido Colorado (Asociación Nacional Republicana, ANR), recordado justamente por dar criterios políticos a ministros de la Corte que le obedecían para no perder el cargo (http://bit.ly/1lADaej). 

Esa posibilidad de seguir dando criterios a los magistrados y jueces es lo que buscan los políticos para que nunca más la Corte produzca sentencias que pongan en peligro su impunidad. Por eso no explican, ni pueden explicar, cómo habrá independencia judicial sin inamovilidad. 

José Casañas Levi, buen amigo del PLRA y ciertamente un intelectual bastante más sofisticado que algunos senadores de su partido, intentó, también en la 9.70 AM, desarrollar la idea de que con el reemplazo de ministros, los nuevos podrán implementar mejores mecanismos de control sobre el desempeño de los magistrados, pero con tal control no se ataca, y en realidad se deja plenamente vigente, la causa principal y básica del fracaso de nuestra administración de Justicia, que es el poder que ahora tienen los políticos de truncar las carreras judiciales de los magistrados o ministros que no sean complacientes con ellos. 

Casañas Levi dejó en claro que no apoyará el principio de la inamovilidad y lo mismo me confirmó el senador Saguier diciendo “la inamovilidad no es la panacea”. 

En síntesis, al proponer cambiar a los ministros de la Corte lo que Galaverna y los liberales logran, en realidad, es destruir el principio de inamovilidad que ya empezó a operar en beneficio del pueblo paraguayo y en perjuicio de los políticos que, gracias a la impunidad que les garantizaban ministros de la Corte que dependían de ellos para seguir en sus cargos, convirtieron a nuestro Estado en su botín particular. 

Artículo publicado en la edición del domingo 29 de junio de 2014 de La Nación (http://bit.ly/THwa44). 

Materiales sobre el tema publicados en otros medios: 

Ultima Hora: “Café Galaverna”, de Luis Bareiro (http://bit.ly/1jz9lGy). 

ABC: “Gobernantes de turno siempre buscan una Corte a la ‘medida’” (http://bit.ly/1pCosal). 

Ultima Hora: “Verdades y mentiras de la politización de la Corte” (http://bit.ly/THv34r). 

ABC: “Nicanor ‘pulverizó’ alto tribunal” (http://bit.ly/1vkbJpR). 

Ultima Hora: “La clase política es responsable de la falta de independencia de la Justicia” (http://bit.ly/1yZqMdr). 

ABC: “Senado declaró siete vacancias” (http://bit.ly/1sODTxw). 

Ultima Hora: “La reforma de la Justicia precisa modificaciones en el JEM y el CM” (http://bit.ly/1nUd82z).