¿POR QUÉ LAS MUJERES SON TAN COMPLICADAS?

Existe un viejo dicho que afirma que a las mujeres no hay que entenderlas, si no simplemente amarlas. Pienso que esta es una frase demasiado diplomática como para buscar congraciarse con todo el género femenino o bien a la mujer que ahora nos está interesando

. Pero si la analizamos correctamente suena bastante ridícula. Porque nadie en su sano juicio puede amar algo que no se entiende o bien se desconoce totalmente. 

A menos que dicha frase haya sido creada por las mismas mujeres como una forma elegante para disculparse de sus erráticos y confusos pensamientos. Y que también es ratificada por los grupos feministas fundamentalista, incluidas a las lesbianas que son, por lo general, la mayoría de sus integrantes. 
En realidad, es mentira que no haya grandes diferencias entre los hombres y mujeres y no solo me refiero a que somos físicamente muy diferentes, sino que encaramos las cosas bastante distintas también en el aspecto psicológico. 
Tenemos un modo casi opuesto de reaccionar y conducirnos según sea la situación que debamos enfrentar y el momento que nos toque vivir. 
Por ejemplo si tomamos el tema de la madurez, nos podemos encontrar que las mujeres son mucho más precoces ya que una de ellas, a los 17 años, ya pueden conducirse como adultos mientras que la mayoría de los varones de la misma edad todavía no cortaron el cordón umbilical, ni dejaron el biberón, mucho menos encarar una relación de pareja.
Eso no significa que con la edad la mujer se estanque y no crezca más espiritualmente, pero si a lo ancho. 
Cuando los varones se juntan en grupo, por lo general se tocan fundamentalmente tres temas básicos: mujeres, fútbol y lo mal que está la situación del país. 
Por una cuestión de falso machismo se exagera sobre las grandes conquistas femeninas o sobre la potencia sexual, así como de los conocimientos y habilidad para jugar al fútbol. Hablar mal del gobierno de turno da mucho prestigio ante cualquier audiencia. 
Mientras tanto las mujeres en grupo hablarán de infinidad de temas banales pero por más vueltas que den, el preferido será definitivamente el sexo. 
Por lo general a diferencia de los varones, les gustan los detalles morbosos y no exageran ni mienten pero casi siempre no usan palabras que suenen fuertes al oído. Sin embargo, algunas de ellas tienen un vocabulario que sonrojarían hasta el más desvergonzado de los camioneros. 
En cuanto a la relación de pareja, para el hombre la comunicación tiene la simple finalidad de acotar todas las situaciones y se resuelve sin ningún problema, con un par de palabras. 
Sin embargo para la mujer, el dialogo le permite compartir sus sentimientos respecto a una situación puntual, aún siendo pasado, presente o futuro, pero fundamentalmente sin límite de palabras. 
En cuanto a la simple elección de una película, es otro tema de polémica para cualquier pareja, ya que las mujeres prefieren las del tipo románticas o musicales donde la escena cumbre esté marcada por uno de esos besos apasionados que deje a la actriz rendida de amor y sin aire.
Mientras que para los varones tienen que ser de aventuras donde las peleas y litros de sangre salpiquen hasta la pantalla. Claro que no se descartan donde a la actriz principal se le vea el calzón. 
En cuanto a las compras para la despensa casera, la mujer hará una lista de todo lo que necesita, irá al supermercado y llenará el carrito, siendo el papel higiénico el artículo más representativo. 
En cuanto al hombre dejará que su heladera le quede nada más que las cubeteras de hielo, un envase de leche cortada y una porción de pizza de hace una semana. Entonces irá de muy malas ganas al supermercado y comprará todo lo que crea que le va a servir, siendo las latitas de cerveza el artículo estrella de su carrito. 
Si me refiero a las fantasías sexuales, tanto hombres como mujeres tienen la misma cantidad de sueños eróticos. 
Solo que las motivaciones son muy diferentes. Por lo general las mujeres alimentan sus fantasías con estrellas de cine, de rock, o deportistas consagrados. 
Mientras que el hombre mayormente cualquier escote pronunciado o pollera semi transparente eleva ostensiblemente su temperatura corporal. 
Si hablamos de sexo, las mujeres prefieren tener entre 30 a 45 minutos de juegos previos mientras que el hombre con solo 30 a 45 segundos de preparación, ya se encuentra listo como para la guerra. El hombre por lo general carga con toda la presión del desempeño, y cualquier palabrita al respecto lo puede alzar o derrumbar definitivamente. 
Si un hombre desea enviarle un mensaje escrito a una mujer, lo escribe muy rápido y sin dar muchos detalles. En tanto que las mujeres usan un papel perfumado, de colores y lo saturan con cosas sin importancia y muchos dibujitos. 
Son tan almibaradas que hasta empalagan y aunque tengan muchas ganas de mandarte a la China pero sin boleto de regreso, jamás te lo dirán. 
Para un hombre, el baño es un lugar de paso, donde por lo general no permanece mucho más allá de los 15 minutos y son pocos los objetos de uso personal que allí conserva, contando incluso con alguna toalla robada de un motel. 
En cambio es el cuarto donde más tiempo pasa la mujer, y allí son exhibidos una cantidad tan grande de productos que ningún hombre jamás podrá saber cuál es su uso específico. 
Tanto las revistas de hombres como de mujeres tienen fotografías de mujeres desnudas y eso se debe a que el cuerpo femenino es una obra de arte mientras que el del hombre es toscamente peludo, con alguna panza y debe ser mostrado en penumbras, para disimular todas las imperfecciones dadas por la madre naturaleza. 
Si debe salir de su casa un hombre, en 20 minutos estará listo. Mientras que para una mujer, el horario de una cita no es importarte y no es una simple leyenda urbana. 
Por lo antes dicho, los hombres y las mujeres son bien diferentes y esa es la verdadera razón para que ambos sexos se atraigan y la vida amorosa y sexual sea tan complicada. 
Cuando aprendamos a manejar estos códigos evitaremos derramar lágrimas innecesarias y gozaremos mucho más con nuestras diferencias. Eso podría garantizarnos una gran mejora de nuestra vida en común.

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