Pudimos contra Brasil, podemos desbloquear

Enrique Vargas Peña (fotos de ultimahora.com)

El 15 de junio de 2012 a las siete de la mañana nada permitía pensar que el siguiente 21 de junio de 2012 la representación política del pueblo paraguayo en el Congreso iría a asumir la patriótica, y ciclópea, tarea de frenar el asalto al poder de marxistas autoritarios aliados de Brasil.

Sin embargo, el 22 de junio a las cinco de la tarde, los marxistas partidarios de la dictadura cubana y del régimen de Hugo Chávez estaban fuera del poder, a pesar de la presión violenta que para mantenerlos en él ejercieron Brasil y sus satélites.

El desafío fue sin precedentes, el Congreso lo asumió y lo resolvió a satisfacción de la mayoría del pueblo paraguayo (http://bit.ly/OKGOge).

Es decir, nos quedó claro a todos los paraguayos que nuestro Congreso, cuando quiere, puede.

El jueves 19 de julio, el presidente constitucional Federico Franco –elegido el 21 de abril de 2008 por setecientos cuatro mil novecientos sesenta y seis votos populares para ejercer el cargo en caso de necesidad- presentó un proyecto de ley de desbloqueo total y real de las listas “sábana”.

La presentación del presidente de la República pone en evidencia, a mi modo de ver de un modo difícilmente controvertible, que los partidos tradicionales de nuestro país, el Liberal (PLRA) y en Colorado (ANR) tienen conciencia plena de que el sistema electoral vigente de listas cerradas bloqueadas no satisface la demanda de la sociedad paraguaya de una representación política más directa, menos “intermediada”.

Tienen conciencia plena, los colorados y los liberales, de que hay que desbloquear las listas pero tienen temor, el mismo temor ante la magnitud del desafío que tuvieron, justificadamente, entre el 15 y el 22 de junio de 2012.

No era fácil detener el asalto al poder de los marxistas partidarios de la dictadura cubana y del régimen venezolano, no era fácil desafiar al imperio brasileño y a todos sus satélites juntos, el temor, el cálculo, la cautela, se explicaban perfectamente.

Pero en esa circunstancia suprema, el Congreso resolvió que el desafío valía la pena, pues no era otro que preservar la libertad y la democracia para nuestro Paraguay.

Desbloquear las listas “sábana” es un desafío de magnitud para liberales y colorados. Se puede comprender sin dificultad el temor que tienen muchos políticos que construyeron trabajosamente sus aparatos electorales en base al sistema de listas cerradas y bloqueadas.

Pero lo que está en juego es mucho más grande que esos aparatos electorales, lo que está en juego es el apego del pueblo paraguayo a su representación política.

Como en el caso de la victoria épica obtenida contra los marxistas partidarios de la dictadura cubana y del régimen venezolano apoyados por Brasil, las dificultades para implementar ahora, para las elecciones generales del 21 de abril de 2013, son grandes.

Pueden sintetizarse en dos ejes de problemas, primero y principal, asegurar el escrutinio para que no suceda lo que ocurrió en las últimas elecciones salvadoreñas en las que un treinta por ciento aproximadamente de los integrantes de mesa no terminó su trabajo; y segundo, pero importantísimo, asegurar la cabal comprensión de la ciudadanía que lo pide de los elementos mecánicos de la reforma electoral.

Me dijo el jueves Carlos María Ljubetich que él, en razón de esos dos ejes de problemas, prefiere que el proyecto del presidente Franco se implemente recién para las municipales de 2015.

Pero también me dijo que este proyecto de desbloqueo real y total es el proyecto por el cual él estuvo trabajando y que es el que merece que se hagan todos los sacrificios necesarios para su implementación.

El presidente Franco, en su conferencia de prensa del pasado viernes 20, explicó que él, en lo personal, no cree que haya tiempo para desarrollar el trámite legislativo requerido para implementar el desbloqueo total para las elecciones del 21 de abril de 2013.

Disiento con el presidente. Si el asalto de los marxistas autoritarios al poder pudo detenerse en siete días, superando con solvencia, legalidad, legitimidad y rapidez todos los trámites legislativos para un proceso tan grave como el juicio político de un presidente de la República; pues se observa que es perfectamente posible superar con solvencia, legalidad, legitimidad y rapidez todos los trámites para el desbloqueo de listas.

El elemento que hace la diferencia, el elemento que permite hacer lo que hay que hacer cuando hay que hacerlo se llama “voluntad política”. Si hay voluntad política, se puede derrotar al imperio brasileño y se puede hacer el desbloqueo de listas.

El Congreso puede recurrir a sus procedimientos expeditos, como con legalidad y legitimidad hizo para frustrar el asalto de los marxistas autoritarios al poder, para aprobar en general el proyecto de ley de desbloqueo del presidente Franco, modificando su artículo segundo, de forma a permitir su entrada en vigencia para las elecciones de 2013.

Y en una o dos semanas, implementar todos los elementos necesarios para asegurar el escrutinio (por ahora manual, sin perjuicio de adoptar luego sistemas electrónicos paraguayos) y la información que el elector requiere sobre los aspectos mecánicos de la reforma.

En un artículo anterior, sugerí que para asegurar el escrutinio y para evitar que no ocurra en nuestro país lo sucedido en El Salvador, se estableciera, además de los beneficios ya existentes, que los integrantes de mesa cobren una muy buena suma de dinero por quedarse a terminar el escrutinio, sea la hora que sea, hasta que las actas sean debidamente recepcionadas donde corresponda y que quienes no cumplan con esa obligación sean penalmente castigados con privación de libertad inexcarcelable.

En cuanto a la información que el electorado requiere sobre los elementos mecánicos de la reforma, no solamente debe recurrirse al sistema de medios de comunicación (escritos, radiales, televisados, públicos, comunitarios y privados) sino también al sistema escolar (público y privado) cuyos docentes pueden ser convocados para esta tarea por el ministerio de Educación con Justicia Electoral.

Señalo estas dos ideas para que nadie pueda decir que no hay forma de implementar lo que se necesita, pues sí la hay.

Hemos derrotado al imperio brasileño y a sus aliados marxistas locales. Eso demuestra que podemos derrotar a las falencias de nuestro sistema electoral.

Publicado en la edición impresa de La Nación del domingo 22 de julio de 2012.

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