Constantemente hablo y escribo sobre la pésima aptitud que tienen nuestros políticos criollos. Dudando siempre, de su idoneidad, para la tarea que les fue encomendada. Y aunque parezca reiterativo, en mis conceptos; no puedo negar que en ciertas ocasiones, muchos de ellos, me resultan divertidos, por lo absurdo, ridículo y delirante, de sus acciones.
Hasta que no se presione en forma, para que desaparezcan las odiosas listas sábanas, seguiremos padeciendo de las andanzas de estos siniestros personajes.
No es este el mismo Nicanor que vociferaba despectivamente y con cierta prepotencia, contra su ex vicepresidente durante las tres cuartas partes de su mandato y ahora se arrastra mansito pidiéndole por favor los votos, para que reparen su inflado ego bastante humillado en los últimos años.
De aprobarse, entre otras cosas, permitirá que se fume en lugares públicos cerrados. Esto contradice a los organismos internacionales de salud, que aconsejan todo lo contrario, y se agrega, al mismo tiempo, un motivo de burla más hacia nuestro país.
3.- Otro que va a contramano es Federico Franco, quien en vez de defender a Esperanza Martínez, ministra de Salud, como vicepresidente y como médico y colega, se pone del lado de los sensibles tabacaleros y ofrece disculpas a los diputados, por las declaraciones de ella, a quienes acusa de fuertes incentivos económicos para aprobar la ley del tabaquismo.
4.- Existe una resolución de la Cámara de Senadores en la cual pide al Poder Ejecutivo que paralice las intervenciones del SENAVE (Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas) quien hace cumplir las leyes ambientales y fitosanitarias paraguayas.
Si el proyecto de Julio C. Velázquez y Zulma Gómez, levanta muchas suspicacias; esta resolución es aún mucho más sospechosa. Ya que los grandes contrabandistas y mafiosos que operan con el maíz transgénico, totalmente prohibido de cultivar en el país, serían beneficiados en sus intereses.
Que la resolución del Senado vaya en contra de las normas sanitarias y calidad vegetal, y le ate las manos al SENAVE, al impedirle destruir el maíz genéticamente modificado, revelaría una cierta complicidad, por parte de los legisladores como bloque, ya que ninguno de ellos, se ha atrevido a denunciar a sus colegas, de algo suspicazmente ilegal.
Existen prioridades que no pueden ser postergadas, especialmente aquellos programas sociales. No hay que olvidar que tenemos una sequía persistente en muchos puntos del país y que hemos atravesado un invierno que ha dejado graves daños económicos a cientos de pequeños productores hortigranjeros. Por lo que las elecciones, bien pueden pasar a segundo plano, a menos que su infaltable protagonismo se lo impidan.
La prioridad es quedar lo más limpio posible y lejos de algún juicio político o cualquier cosa que comprometa su cargo o su carrera política. Por lo que optó sensatamente por pagar lo que realmente le correspondía, completando así, el verdadero valor, en vez de las ridículas sumas ya abonadas.





