Enrique Vargas Peña (foto de television.com.py)
Estarán votando durante la jornada de hoy los afiliados de la Asociación Nacional Republicana (ANR) –Partido Colorado- para elegir a sus candidatos a la presidencia, vicepresidencia, al Senado, a la Cámara de Diputados, a gobernadores, a concejales departamentales y a la ya innecesaria delegación paraguaya a Parlasur, el órgano que pretendía ser el “Parlamento” de MERCOSUR.Para los colorados, el éxito de la jornada, desde el punto de vista de su proyección electoral para los comicios generales del 21 de abril de 2013, dependerá del nivel de participación que logren hoy; si la participación es alta, ellos tienen posibilidades muy grandes de que el pueblo les otorgue la confianza para administrar la cosa pública; si es baja, la disputa será más pareja.
Para nuestro país, sin embargo, el éxito de la jornada dependerá de que las elecciones coloradas de hoy terminen en el marco de transparencia y fiabilidad en que se desarrollaron hasta esta mañana.
Espero que estas elecciones terminen bien porque hasta ahora han sido ejemplares: La ANR ha mostrado en los últimos meses que el sueño que teníamos los que fuimos partidarios militantes de la democratización de nuestros partidos políticos que ella, la democratización, es buena, vibrante, vigoriza la democracia y, lo más importante, es el más importante instrumento de participación popular en el gobierno.
A la hora en que estoy escribiendo este artículo no tengo chance alguna de saber si las elecciones coloradas terminarán bien, pero sí puedo decir que han sido un ejemplo de pluralismo que debería avergonzar a los demás partidos y grupos políticos paraguayos, hundidos en unicatos anquilosantes.
Si yo fuera colorado, estaría tremendamente orgulloso del vigor de la democracia interna del partido y usaría ese solo hecho para mostrar a la ciudadanía que es más fiable un partido participativo como el Colorado que los partidos y grupos que “cocinan” sus candidaturas a espaldas del voto popular y para evitarlo.
Un partido político en el que los afiliados son los que efectivamente participan en la formación de las candidaturas ofrece mucho más chances que los demás de ser receptivo a las demandas de la sociedad. Los otros partidos no son permeables porque son pequeñas oligarquías cerradas en sí mismas, donde las candidaturas se resuelven sin participación popular.
De nada sirven los programas, esos se bajan de Internet en forma gratuita, a la hora de demostrar compromiso con la sociedad, lo que realmente sirve para mostrar ese compromiso es la manera de actuar y los que evaden la participación popular a la hora de conformar candidaturas, la evaden también a la hora de votar el presupuesto y las leyes.
Esto no significa que un buen número de candidatos a representar a la ANR en las elecciones generales de 2013 no sea merecedor de críticas, sino que incluso esas personas, sometidas como están hoy a la necesidad de ganar la confianza del electorado en una competencia abierta, queda obligada en razón de la dinámica interna de su partido al menos a escuchar lo que la gente pide.
Los demás partidos, que también soportan a candidatos merecedores de críticas, ni siquiera tienen eso y, en realidad, tienen más probabilidades de estar dominados por esos candidatos, los peores, a los que las listas únicas y la competencia restringida les garantizan que no necesitan temer al electorado.
Se me dirá que el nivel del debate interno en el Partido Colorado fue más bien bajo y yo no tengo dudas acerca de que se pueden mejorar los niveles de la discusión política, pero mi posición es que la confrontación retórica de ideas importa menos que la manera práctica en que se hacen las cosas.
Espero que los colorados tomen conciencia del formidable aporte que están haciendo a la consolidación de la democracia paraguaya y que en orden a potenciarlo comprendan que la transparencia y la limpieza de las elecciones de hoy son el mejor programa que pueden ofrecer a nuestro país.
Publicado en la edición de La Nación del domingo 09 de diciembre de 2012