“CHE” GUEVARA: El hombre que engaño al mundo (Parte III)

(Los asesinos no tienen ideales) 

En la tercera y última parte de este comentario, quiero dejarles una visión no convencional de este controvertido personaje. Muchos testimonios he tomado de relatos de sobrevivientes, camaradas de armas o simplemente de gente que tuvo algún contacto con él. 

Evidentemente es difícil separar la paja del trigo como el mito de la realidad. Sin embargo son tantos los testimonios que no hablan a su favor, que fue eso lo que me dio que pensar. 

Y lo que me impulsó a conocer algo más, de lo que ya sabía sobre el Che Guevara. También he recurrido al testimonio de los pocos cubanos residentes en Paraguay, quienes me han narrado hechos verdaderamente desgarradores y que estremecen con solo escucharlos, como sacados de alguna película de terror. 

Los primeros datos me fueron proporcionados por alguien que hace poco que conozco y solamente por Internet. Hace más de 20 años que vive en Miami y me ha contado que se escapó de Cuba, montado en un neumático de tractor, prefiriendo mil veces ser comido por un tiburón que seguir permaneciendo en su tierra. Como él me ha dicho varias veces: “Nadie se escapa del paraíso”. 
En fin, sea lo que sea, mi objetivo final no ha sido solo hablar mal de Ernesto, ni criticar su ideología y ni mucho menos siquiera me interesaría reprochar su peculiar modo de vida. Mi única intención es poner al descubierto toda la actitud de un hombre que fue elevado a la categoría de un súper héroe cuando en realidad es totalmente lo contrario. 

Lo que realmente me molesta sobremanera y por eso estoy totalmente en desacuerdo con él, es que no tuvo otro método para imponer sus ideas que no fuera la fuerza. 

Su desprecio por la vida humana, y de esto poseo infinidad de testimonios confiables. Y por sobre todo, la gran cantidad de inocentes que estuvieron en el lugar errado, en el momento equivocado. 
Apenas la revolución desembarcó en La Habana, Guevara se hizo cargo de la jefatura de La Cabaña, que era una tenebrosa fortaleza de la época colonial, en donde fueron fusilados, una incontable cantidad de opositores, la mayoría de ellos, jóvenes que aún no contaba con 30 años. 

Muchas veces, era el mismo Che quien personalmente los ponía contra la pared a cualquier cubano que sea mínimamente sospechoso de conspiración, disparándole entonces, su viejo fusil ruso. Por esto, más tarde sería bautizado con el nombre de “El carnicero de La Cabaña”. 
El mismo se encargó de dirigir los juicios sumarios contra los seguidores de Batista. Condenando a muerte, a 4.000 personas, siendo esta una cifra muy cercana a la realidad. En la cárcel de La Cabaña, vivían aproximadamente 800 hombres hacinados, en las peores condiciones de vida, en un espacio solo para 300. 

Entre ellos había opositores políticos y gente inocente, pero el Che no dudaba en ejecutarlos. Unas veces actuaba como simple espectador y en otras participaba activamente en los fusilamientos masivos. 

En las sentencias prefabricadas, que él mismo revisaba y aprobaba, no existía la duda razonable. Por eso su lema preferido era:”Ante la duda, mata y luego averigua”. 
Entre tantos testimonios que me han llegado y que me estremeció, ya que lo pinta en todo el esplendor de su maldad. “El Che nunca trató de ocultar su crueldad, al contrario, entre más se le pedía compasión, más él se mostraba cruel. Él estaba dedicado por entero a su utopía. 

La revolución le exigía que hubiera muertos, él mataba; ella le pedía que mintiera, él mentía. En La Cabaña, cuando las familias iban a visitar a sus parientes, Guevara, en el colmo del sadismo, les exigía que pasaran delante del paredón manchado de sangre fresca”. 

Esto lo cuenta un testigo confiable como puede ser el Padre Javier Arzuaga, quien fue el Capellán de La Cabaña. 
María Werlau, directora ejecutiva del Archivo Cuba, es una de las personas que más conoce sobre los derechos humanos, en la ínsula, y ella misma no pudo dar una cifra ni precisa ni aproximada de las víctimas que causó el socialismo en la isla: “No lo sé, cien mil…doscientos mil…”.”Gran parte de ellos han perdido la vida intentando huir del paraíso socialista. Otros han sido simplemente ejecutados caprichosamente por el régimen”. 


Una frase muy famosa del Che y repetida por él, en varias ocasiones decía: “No soy Cristo ni un filántropo, soy todo lo contrario de un Cristo. 

Lucho por las cosas en las que creo, con todas las armas de que dispongo y trato de dejar muerto al otro, para que no me claven en ninguna cruz o en ninguna otra cosa”. 

El Che fue prácticamente verdadero el “inventor” de los campos de concentración en la isla y el campamento de Guanahacadibes, en Camagüey, fue el precursor del confinamiento sistemático, a partir de 1965. 

Allí no solo se alojaban los disidentes del nuevo régimen, si no también homosexuales, católicos, Testigos de Jehová, sacerdotes afrocubanos, gitanos y cuanta gente haya que no le cayera bien en gracia. 
Apretujados en ómnibuses y camiones, los “desadaptados” eran llevados a punta de pistola a los campos de concentración, todos copias fiel del modelo de Guanahacadibes.

Muchos de los prisioneros serían violados sexualmente, otros golpeados con brutalidad o bien mutilados. Pero todos los que se salvaran de morir, quedarían con trastornos psicológicos de por vida. El resto ya nunca más podría volver a ver a los suyos. 

El Che nunca fue miembro del Partido Comunista. Tenía una ideología muy propia e indefinida; más cercana a la maoísta china, que a la soviética. Él siempre detestó a los soviéticos y estos, a él. Ernesto Che Guevara Lynch de la Serna vivió la vida como a él le gustaba vivirla: siempre caminando al borde del abismo. 
Es responsable del asesinato de miles de seres; muchos inocentes. Tuvo en su mano, el poder para decidir sobre la vida y la muerte. Pero nunca encontró un inocente. Finalmente murió en su ley; solo, en el medio de la nada, en un país extranjero, lejos de su familia y sus amigos. Con el correr del tiempo logró ser más que un guerrillero, se convirtió en un gran actor. Por eso él es, el hombre que engaño al mundo y todavía le siguen creyendo.

“CHE” GUEVARA: El hombre que engaño al mundo (Parte II)

(Un héroe no mata pobres)

No se puede hablar de alguien, sin que la gente pueda conocer, al menos, en resumen, los datos biográficos más relevantes de quien se habla. Por lo tanto la segunda parte de mi comentario se reserva en un gran porcentaje al conocer algo de quien en vida, fue llamado a modo de burla, “El Che”. 
Ernesto Guevara nació en Rosario, República Argentina, el 14 de junio de 1928. Fue el mayor de los cinco hijos de Ernesto Guevara Lynch (1901-1987) y de Celia de la Serna (1906-1965).
Ambos pertenecientes a la aristocracia argentina. Desde muy joven mostró a sus compañeros y profesores cierta rebeldía e indisciplina hacia lo establecido. 
No fue un gran deportista, debido a su asma, el cual le postraba por varios días. Muchas veces iba a ver encuentros de rugby, deporte que amaba de corazón, pero solo por intentarlo jugar, muchas veces sus amigos lo tenían que traer cargando hasta su casa. Por lo que se dedicó al ajedrez, con el que aprendió cierta disciplina y paciencia, algo que él nunca tuvo. 
No fue dirigente estudiantil, como muchos de sus historiadores afirman, ya que contradicen las afirmaciones de sus compañeros y amigos más cercanos. Sin embargo no miraba a la izquierda con desagrado.
Lo que si puede afirmarse con seguridad es que era un antiperonista declarado y eso quedó bien establecido dentro de los claustros universitarios. 
Otro hecho relevante en su vida, fue su fervor hacia Rosario Central, club al cual asistía cuando jugaba de local. Tal era su amor, que fueron esos los colores que eligió para la bandera enarbolada en La Cabaña. 
Se recibió de médico, sin embargo, ninguno de sus biógrafos o amistades cercanas mencionan siquiera solo una vez, que haya atendido gratis a los desposeídos, de las villas miserias, que empezaban a brotar en el conurbano rosarino o de la ciudad de Córdoba, donde también pasó algún tiempo. 
En 1953 recorre Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala, observando la miseria predominante entre los trabajadores, culpando al imperialismo norteamericano de todas las desgracias que ocurrían en la región. Debido a sus constantes lecturas y experiencias personales, cada vez se va inclinando hacia un marxismo más combativo y menos de escritorio. 
En 1954, estando en Guatemala, en medio de un golpe de Estado, y tras aprender las nociones básicas de la guerra de guerrilla, hace su bautismo de fuego. Allí saca muchas ideas que serían luego empleadas en la Revolución cubana. 
Al año siguiente viaja a México, donde conoce a Fidel y Raúl Castro, quienes preparaban una expedición para liberar a Cuba de la asfixiante tiranía del dictador Batista. Guevara se une al grupo en calidad de médico y desembarca con ellos en Cuba, en 1956. 
Se encargan de ocupar Sierra Maestra, lugar estratégico y de difícil acceso. Rápidamente Ernesto se convierte en lugarteniente de Castro, debido a sus cualidades de estratega y a su don de mando. 
Asume el comando de una de las dos columnas que bajan de las montañas, para conquistar la isla. Según gente muy cercana a Castro, en este período nace la envidia y el recelo de este hacia el “Che”, debido a su poderoso carisma para con la tropa. 
Participa activamente en la batalla de Santa Clara (1958) y entra en La Habana en 1959, terminando con siete años de dictadura por parte de Fulgencio Batista Zaldívar. Luego, tras instalarse el régimen se le otorga a Ernesto Guevara, la nacionalidad cubana, nombrándoselo, por acumulación de cargos, jefe de la Milicia y director del Instituto de Reforma Agraria (1959), presidente del Banco Nacional y ministro de Economía (1960) y ministro de Industria (1961). 
La revolución estaba en marcha, pero si no industrializaba al país, ni aseguraba empleos, todo el castillo de naipes se desmoronaría de un solo golpe. 
Buscó no solo la ayuda de la entonces Unión Soviética, si no de todos sus países satélites. Esta fue dada, no en la cantidad como creía la cúpula cubana, si no a cuentagotas. 
Por aquella época sucedieron tres hechos muy importantes, independientes entre sí, pero que muchos los relacionaron: 
1.- La invasión de Bahía de Cochinos, en abril de 1961, por tropas anticastristas, entrenadas y dirigidas por la CIA.
2.- La llamada Guerra de los Misiles, donde nunca se estuvo tan cerca de una guerra nuclear como en octubre de 1962. Solo la habilidad de Nikita Kruschev, el premier ruso y la sensatez de John Kennedy, presidente de EEUU, impidieron otro holocausto. 
3.- En noviembre de 1963, se produce el misterioso asesinato de John Kennedy. Nunca se supo quien fue su verdugo y se han tejido sobre este homicidio, tantos complots y conspiraciones que hasta se puede llegar hasta el mismo delirio. 
Ante la declaración por parte de EEUU, de un férreo bloqueo, Guevara representando a Cuba en diferentes foros internacionales, denuncia todos los ataques directos e indirectos del imperialismo norteamericano. 
Sin embargo, esa no era una tarea para él, las relaciones diplomáticas. Deseaba íntimamente extender el mapa comunista en una clara y abierta lucha contra el imperialismo del Tío Sam. 
Por ese motivo, secretamente abandona Cuba en 1965 y se dirige a combatir al Congo. Un año después regresa a Cuba, dimite de todos sus cargos en el gobierno y con un reducido, pero combativo pelotón de combatientes, marcha a Bolivia, que según sus planes sería el centro de operaciones de la guerrilla, para que esta se extendiera a Argentina, Chile, Perú, Brasil y Paraguay. 
Intenta poner en práctica todo lo escrito en dos de sus libros más conocidos: Guerra de guerrillas (1960) y Recuerdos de la guerra revolucionaria (1963). Contra todo lo pensado, el campesinado boliviano no respondió a su llamado. 
Y en medio de la profunda selva se encontró con su eterno enemigo: el asma. Muchos de sus hombres fueron muertos durante las escaramuzas, hasta que fue delatado y cae en una emboscada del ejército boliviano, en la región de Valle Grande, donde fue herido y apresado. 
Como la figura del Che se había transformado, en un mito, para los jóvenes de todo el mundo, los militares de Bolivia, asesorados por la CIA, quisieron demoler su fama, dándole muerte y enterrándolo en un lugar secreto. Para probar que esto si aconteció, sus propios verdugos se fotografiaron con su cadáver. Su muerte ocurrió en La Higuera, Bolivia, el 9 de octubre de 1967. 
De uno de los bolsillos de su chaqueta, se encontró su Diario de campaña, que fue publicado en 1967. En 1997 fueron encontrados sus presuntos restos y exhumados. Tras mucha presión de la cancillería cubana, se consiguió trasladarlos a Cuba, donde fueron enterrados en Santa Clara, con todos los honores del régimen de Fidel Castro, tal vez, su presunto entregador. 
Aquí pude resumir sus datos biográficos, de diversas fuentes y todas contradictorias. Muchas referencias las excluí por no estar probadas y otras solo sirven para pintar su perfil. Mi intención ha sido darlo a conocer. Si quieren profundizar, existe una profusa bibliografía y no estaría mal que la consultaran y descubrieran la verdadera personalidad del hombre que engaño a todo el mundo.

Una mentira mil veces repetida, se convierte en verdad!

Una mentira mil veces repetida, se convierte en verdad! (Paul Joseph Goebbels –  1897/1945 – Ministro de Comunicaciones del 3er Reich) Wikipedia.
 
Frase atribuida originalmente a Napoleón Bonaparte,  fue sin embargo Goebbels quien impulsó y quitó máximo provecho de su uso.
 
Era nazi, me diran algunos.  Es cierto, era nazi, pero no estúpido.
 
En este caso yo  utilizaré esta frase para fines pacificos.
 
Vulgarización: Implica que toda propaganda o información debe ser popular, es decir adaptada de tal manera que pueda ser recibida y entendida hasta por el menos capaz de las personas a la que se dirige.  Pea he’isé hina, que lo mismo si pende tavy, pe’ entendéva’erâ la ha’êta peêveJ)))
 
Como diria mi amigo personal Dani Arza (autodenominado Cachique), la tavy ndaipori vei, la oñembo tavy la oî hetâ, asi es que anike pe ñembo tavy chéve.
 
Comenzamos:
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Vamos, no tengas miedo, repeti más fuerte
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Ne’rentendei pio!
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Mba’éicha pio ha’êta ndéve!!
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Seguimos todavía, no te canses
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Falta poco, fuerza!!!
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