NUESTROS POLÍTICOS VAN A CONTRAMANO

Constantemente hablo y escribo sobre la pésima aptitud que tienen nuestros políticos criollos. Dudando siempre, de su idoneidad, para la tarea que les fue encomendada. Y aunque parezca reiterativo, en mis conceptos; no puedo negar que en ciertas ocasiones, muchos de ellos, me resultan divertidos, por lo absurdo, ridículo y delirante, de sus acciones. 


Tengo ejemplos como para exportar, pero como la lista es más larga que rollo de papel higiénico; solo daré algunos. Debo aclarar que si estas figuras existen y tienen vida política, en parte, todos somos un poco responsables.

Hasta que no se presione en forma, para que desaparezcan las odiosas listas sábanas, seguiremos padeciendo de las andanzas de estos siniestros personajes. 

1.- Blas Llano, presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), no entiende y quien escribe tampoco, como Luis Castiglioni y los senadores de Vanguardia Colorada apoyan el juramento de Nicanor Duarte Frutos en el Senado. Si mi memoria no falla, no fue Castiglioni quien gritó, a los cuatro vientos, sobre aquel fraude que lo sacó de su carrera presidencial en el 2008. 

No es este el mismo Nicanor que vociferaba despectivamente y con cierta prepotencia, contra su ex vicepresidente durante las tres cuartas partes de su mandato y ahora se arrastra mansito pidiéndole por favor los votos, para que reparen su inflado ego bastante humillado en los últimos años. 

2.- El senador colorado Julio César Velázquez y la senadora liberal Zulma Gómez presentaron un disparatado proyecto de ley de prevención y control del tabaco.

De aprobarse, entre otras cosas, permitirá que se fume en lugares públicos cerrados. Esto contradice a los organismos internacionales de salud, que aconsejan todo lo contrario, y se agrega, al mismo tiempo, un motivo de burla más hacia nuestro país. 

3.- Otro que va a contramano es Federico Franco, quien en vez de defender a Esperanza Martínez, ministra de Salud, como vicepresidente y como médico y colega, se pone del lado de los sensibles tabacaleros y ofrece disculpas a los diputados, por las declaraciones de ella, a quienes acusa de fuertes incentivos económicos para aprobar la ley del tabaquismo. 

Federico Franco, está más preocupado por ser el próximo presidente, que de su juramento hipocrático. ¿Por qué no se disculpa con las personas que no quieren aspirar el humo del cigarrillo. ¿Y sus derechos? Con una ley tan retrógrada, no hay que ser un genio para darse cuenta que existe gato encerrado. 

4.- Existe una resolución de la Cámara de Senadores en la cual pide al Poder Ejecutivo que paralice las intervenciones del SENAVE (Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas) quien hace cumplir las leyes ambientales y fitosanitarias paraguayas.

Si el proyecto de Julio C. Velázquez y Zulma Gómez, levanta muchas suspicacias; esta resolución es aún mucho más sospechosa. Ya que los grandes contrabandistas y mafiosos que operan con el maíz transgénico, totalmente prohibido de cultivar en el país, serían beneficiados en sus intereses. 

Que la resolución del Senado vaya en contra de las normas sanitarias y calidad vegetal, y le ate las manos al SENAVE, al impedirle destruir el maíz genéticamente modificado, revelaría una cierta complicidad, por parte de los legisladores como bloque, ya que ninguno de ellos, se ha atrevido a denunciar a sus colegas, de algo suspicazmente ilegal. 

5.- Juan Manuel Morales, titular del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), trató de “desequilibrado” al ministro de Hacienda, Dionisio Borda, y “exigió” fondos para la institución que encabeza. De lo contrario, los próximos comicios municipales, corren el riesgo de no llevarse a cabo. 
Las afirmaciones de este prepotente personaje, que ha luchado con uñas y dientes, para no ser removido de su cargo. Tiene el coraje de exigirle a otro colega, fondos para una elección. Esta desubicada figura, parece que no tiene sus coordenadas en Paraguay o no se dio cuenta que este, es un país pobre financieramente hablando.

Existen prioridades que no pueden ser postergadas, especialmente aquellos programas sociales. No hay que olvidar que tenemos una sequía persistente en muchos puntos del país y que hemos atravesado un invierno que ha dejado graves daños económicos a cientos de pequeños productores hortigranjeros. Por lo que las elecciones, bien pueden pasar a segundo plano, a menos que su infaltable protagonismo se lo impidan. 

6.- González Daher, senador colorado y presidente del Congreso Nacional, fue descubierto, en una investigación, que lo involucra en la evasión del impuesto inmobiliario, de más de 30 propiedades en Luque. Según él, esto no es delito, ya que siempre existen moratorias. Lo que el senador no dice, es que el impuesto se liquida, en base a los datos facilitados por el dueño. Si este los manipula entonces falsifica su declaración jurada. Eso sí, es un delito. 
Al salir este tema a la luz, a González Daher no le quedó más remedio que ir urgente a ver a Karjallo, intendente de Luque; que por casualidad es también su pariente político. Teniendo a toda la prensa, ávida de noticias, y a Arnaldo “pitbull” Giuzzio mordiéndole los talones, debía solucionar lo más rápido posible su entuerto. 

La prioridad es quedar lo más limpio posible y lejos de algún juicio político o cualquier cosa que comprometa su cargo o su carrera política. Por lo que optó sensatamente por pagar lo que realmente le correspondía, completando así, el verdadero valor, en vez de las ridículas sumas ya abonadas. 

Siempre habrá un manto de sospecha, sobre él, de cuantas propiedades suyas, están bajo testaferros, siendo que algunas figuran en el Catastro como propias y otras, a nombre de amigos muy cercanos. Un legislador debe ser ejemplo de comportamiento cívico y fiscal, cosa que muchos de ellos no lo tienen. 
Creo que para muestra basta un botón, y estos son algunos de los tantos malos elementos que debemos desterrar eternamente, porque ellos siempre van a contramano de las necesidades del país.

La trampa de Antonio Patriota

Enrique Vargas Peña (foto de agenciabrasil.ebc.com.br)

Además de los medios nacionales, la mayor parte de las agencias noticiosas que cubren noticias sobre nuestra región del mundo y los diarios importantes que se ocupan de ella (“Estado de Sao Paulo” o “El País” de Madrid) dieron a conocer entre el viernes y el sábado unas declaraciones del canciller brasileño Antonio Patriota referidas a Paraguay.

Al efecto de mantener todos sus matices originales y su verdadero alcance, voy a transcribir a continuación, sin traducción, en portugués, la versión que de las declaraciones del señor Patriota tal como aparecieron en “Estado de Sao Paulo”:

“A nossa expectativa é que o Paraguai retorne o mais pronto possível assim que seja retomada a vigência democrática… A manutenção do calendário eleitoral foi considerada positiva”, disse Patriota a jornalistas após participar de um encontro com o ministro de Relações Exteriores do Uruguai, Luis Almagro”.

“Legalmente (o retorno) poderá ser a partir do momento que os membros” (MERCOSUR-UNASUR) “decidirem. Pode ser a qualquer momento”, afirmou ele”.

“Patriota disse que os chanceleres dos países do Mercosul não retornaram ao Paraguai desde a saída de Lugo, mas que os membros não precisam, necessariamente, aguardar a próxima reunião de cúpula do bloco, em dezembro em Brasília, para discutir a questão”.

A partir de estas declaraciones, los partidarios de MERCOSUR en nuestro Paraguay están de fiesta, porque su patrón, Brasil, les da, mediante Antonio Patriota, esperanzas de reincorporarse al proceso que llaman de “integración”.

Incluso el propio canciller nacional, José Félix Fernández Estigarribia, sostuvo ayer en ABC que “nos parece muy importante que el canciller Antonio Patriota comience a considerar la posibilidad de levantar las sanciones lo antes posible”.

Es indudable que las expresiones de Patriota son más suaves que las de los demás cancilleres de MERCOSUR y que la suavización de la posición brasileña parece un avance con relación a la intransigencia anterior.

Pero dichas declaraciones confirman (“confirmar. Del lat. confirmāre.1. tr. Corroborar la verdad, certeza o el grado de probabilidad de algo. 2. tr. Revalidar lo ya aprobado.3. tr. Asegurar, dar a alguien o algo mayor firmeza o seguridad. U. t. c. prnl”) que Brasil se sigue arrogando la potestad de certificar la validez del proceso democrático paraguayo y que Brasil sigue pretendiendo que Paraguay acepte el hecho consumado del ingreso ilegal de Venezuela a MERCOSUR.

Brasil se sigue arrogando la potestad de certificar la validez del proceso democrático paraguayo cuando Antonio Patriota dice que “A nossa expectativa é que o Paraguai retorne o mais pronto possível assim que seja retomada a vigência democrática…”

Brasil, el país que ha calificado de “democrático” el proceso electoral venezolano, en el que todo el Estado, desde sus recursos hasta sus Fuerzas Armadas, se volcaron decidida e impúdicamente a favor del candidato a la reelección Hugo Chávez, se arroga la potestad de verificar la validez del proceso democrático paraguayo.

No sé si el canciller Fernández Estigarribia o el presidente Federico Franco o los nueve senadores liberales que siempre coinciden con Brasil quieren aceptar que un país que avala a la dictadura que oprime a Venezuela sea el que certifique si en Paraguay hay o no democracia, pero yo no lo acepto.

Brasil carece de altura moral para certificar la validez de la democracia paraguaya o de cualquier democracia. Brasil es el soporte de la dictadura venezolana y no tiene credibilidad para hablar de democracia en ninguna parte.

Brasil sigue pretendiendo también que Paraguay acepte el hecho consumado del ingreso ilegal de Venezuela a MERCOSUR. Cuando el canciller Patriota dice que “Legalmente (o retorno) poderá ser a partir do momento que os membros” (MERCOSUR-UNASUR) “decidirem. Pode ser a qualquer momento”, da por sentado que cuando a ellos se les ocurra, tendremos que dar las gracias y hacer fiesta porque nos permitirán sentarnos con Venezuela en la mesa de MERCOSUR.

Brasil, el país que violó (“violar. Del lat. violāre.1. tr. Infringir o quebrantar una ley, un tratado, un precepto, una promesa, etc”) groseramente los artículos 4 y 5 del Protocolo de Ushuaia (I) para proceder a violar seguida y desembozadamente los artículos 37 del Protocolo de Ouro Preto y 20 del Tratado de Asunción para introducir ilegalmente a Venezuela a MERCOSUR pretende que aceptemos todo eso y nos sentemos a su mesa como si nada.

No sé si el canciller Fernández Estigarribia o el presidente Federico Franco o los nueve senadores liberales que siempre coinciden con Brasil quieren aceptar que un país que pisotea los tratados y los acuerdos sea nuestro socio, pero yo no lo acepto.

Es decir, la suavización de la posición brasileña es solamente la zanahoria que se pone delante del caballo para que acelere el paso, pero el látigo sigue ahí por si la zanahoria no es suficiente.

Supongo que todo el mundo conoce la figura de la zanahoria y el látigo.

No hay ningún cambio de sustancia en la posición brasileña. Brasil sigue considerándose el amo del juego. Un amo que puede hablar más suavemente, pero que no deja de recordar que es el amo.

Lo que habría que analizar en todo este episodio de las declaraciones de Antonio Patriota es la razón detrás de la suavización.

Ya relaté que me explicaron en Nueva York que el gobierno bajó los decibeles del discurso del presidente Federico Franco ante Naciones Unidas a pedido de Colombia, porque Colombia estaría tratando de arreglar un entendimiento que le permita a Brasil una salida elegante.

Brasil requiere de la salida elegante porque todo el mundo sabe ahora que es un país que apoya a dictaduras y que viola tratados y, por tanto, es un actor internacional poco confiable.

Pero Brasil cuenta con los malos paraguayos que siempre han negociado en nombre de Paraguay pero a favor de Itamaraty y, entonces, la intermediación colombiana se usará no solamente para que Paraguay acepte dar a Brasil una salida elegante, volviendo a MERCOSUR, sino en las condiciones que Brasil pretende, es decir, aceptando que puede fiscalizar a nuestra democracia y a Venezuela dentro del bloque.

Para dar argumentos a esos malos paraguayos es que Antonio Patriota suaviza la posición brasileña, para permitirles decir que como “Brasil se suaviza, nosotros también tenemos que suavizarnos”.

Como premio por ceder nuestros principios, nos regalan volver a un MERCOSUR con la dictadura venezolana como miembro pleno y a CELAC (a la reunión de Santiago) y a todas esas organizaciones a través de las cuales Brasil ejerce su hegemonía.

Espero que el presidente Franco no caiga en la trampa. Espero que el canciller Fernández Estigarribia no caiga en la trampa. Espero que el Partido Liberal, con tantos simpatizantes de Brasil que ya lo perjudican, no caiga en la trampa.

Y si ellos caen en la trampa, espero que el Partido Colorado asuma la defensa de los principios que constituyen el interés nacional paraguayo.


Publicado en la edición de La Nación del 07 de octubre de 2012

Las “elecciones” en Venezuela

Los venezolanos están llamados hoy a las urnas para optar entre la reelección de Hugo Chávez o el cambio prometido por Henrique Capriles, candidato de la oposición unida.

Hay mucha expectativa mundial sobre esta jornada en Venezuela porque los demócratas del mundo entero esperan que Capriles logre lo que antes que él pudieron hacer Corazón Aquino en Filipinas y Violeta Barrios en Nicaragua, derrotar a una dictadura en las urnas.
Venezuela sufre una dictadura. La dictadura es un hecho objetivo que se puede medir objetivamente.
Cuando el poder público está concentrado hay dictadura. Poco importan, en ese caso, las formalidades escritas en sendas constituciones y leyes: Todo paraguayo sabe que en Paraguay, hasta 1989, había una buena formalidad “democrática” escrita, pero que el poder estaba concentrado; a ningún paraguayo se le puede engañar al respecto porque tiene experiencia vivencial y personal al respecto.
El hecho de que la dictadura que sufre Venezuela sea apoyada y alentada por democracias como Brasil, no modifica la calidad del régimen venezolano. Hasta 1977, la democracia norteamericana apoyó decididamente a muchas dictaduras latinoamericanas, algunas de ellas realmente oprobiosas como la de Somoza o la de Trujillo que, notablemente, también instrumentaban una buena formalidad “democrática” escrita. Los brasileños no inventaron algo nuevo al apoyar a la dictadura venezolana.
En Venezuela todos los recursos públicos, todos sin excepción, desde dinero contante y sonante hasta las posiciones militares, pasando por las cadenas de radio y televisión y los grupos para-policiales de amedrentamiento, se han usado hasta esta mañana a favor de Hugo Chávez. Es lo clásico de las dictaduras.
Ninguna organización internacional de vigilancia democrática escrutará estas “elecciones” venezolanas. La única entidad que pretende validar los resultados, porque así lo acordó expresamente en el convenio suscripto, es UNASUR, un grupo de países integrado por otras dictaduras y por países que reconocen la hegemonía brasileña. Nadie más.
UNASUR pretende legitimar el proceso venezolano, pero los venezolanos saben que UNASUR es solamente cómplice de la dictadura que los oprime.
De paso, conviene decir que es muy doloroso constatar que hay algunos paraguayos que desde el gobierno que pretenden mantener a Paraguay en este club autoritario, traicionando a esos venezolanos que padecen vejámenes diarios de parte de un autócrata abusivo que está dilapidando las riquezas del pueblo venezolano en sus proyectos políticos internacionales.
Ciertamente, existe la posibilidad de que Henrique Capriles logre la hazaña que antes que él lograron Corazón Aquino y Violeta Barrios, pero es poco probable que ello ocurra. La regla es que las dictaduras “ganan” en las “elecciones” que ellas organizan para legitimarse.
Y nunca mejor usadas las comillas para encerrar a las palabras “ganan” y “elecciones”, pues en Venezuela los ciudadanos están impedidos de informarse libremente sobre los desmanes del gobierno como para tomar decisiones basadas en todos los elementos de juicio necesarios.
La noche autoritaria que sufre Venezuela, independientemente de los resultados de la jornada de hoy, no será eterna y los venezolanos podrán disfrutar, tarde o temprano, de un nuevo amanecer democrático.
A ellos, y no a sus opresores, hay que prestarles el apoyo y la solidaridad de Paraguay.
Editado como Editorial de La Nación del domingo 07 de octubre de 2012