Fiscalía sometida, impunidad asegurada

Enrique Vargas Peña (foto de abc.com.py)
Nuestro Ministerio Público debe ser, a estas alturas, uno de los menos fiables del mundo: Se encuentra absolutamente sometido a políticos de los poderes Ejecutivo y Legislativo que deben ser los principales sujetos de su vigilancia, los principales.
La razón por la que los políticos de los poderes Legislativo y Ejecutivo deben ser los principales sujetos de la vigilancia del Ministerio Público es que estos políticos controlan el dinero que la gente común de nuestro país paga con sus contribuciones para el funcionamiento del Estado.
Luego, al estar el Ministerio Público sometido a aquellos a quienes debe vigilar más que a nadie, es evidente por sí mismo que la vigilancia no es la adecuada, por lo que  quienes pueden robar el dinero de nuestro pueblo tienen garantizada la impunidad.
Esa es la causa de la corrupción rampante que sufre nuestro Estado, la que impide que el dinero que aportan los contribuyentes llegue a la educación, a la salud, a la seguridad, a la defensa, a la infraestructura.
El diputado José María Ibañez, por ejemplo, hace pagar con dinero de nuestro pueblo a quienes cuidan la espléndida casa quinta que posee en Areguá. Lo hace con tranquilidad porque los fiscales que deben investigarlo dependen de él y de los aliados de él en la política para tener y mantener sus cargos, que son su medio de vida.
Generalmente, nadie molesta a aquel de quien depende su trabajo. José María Ibañez dormía y vivía, pues, tranquilo, cargando al pueblo paraguayo sus cuentas particulares. Como dormían y vivían tranquilos todos los integrantes de la clase política.
Debe haber pocas excepciones en la clase política: Sus integrantes se hacen invariablemente millonarios mientras están en la función pública, pues la legalidad de sus fuentes de ingresos no puede, normalmente, ser escrutada por los fiscales.
Hasta que ocurrió la anomalía (“Del lat. anomalĭa, y este del gr. ἀνωμαλία. 1. f. Discrepancia de una regla o de un uso”) por la que la unidad de Delitos Económicos del Ministerio Público empezó a investigar y a imputar a algunos pocos de estos políticos, entre ellos, el citado Ibañez.
Esta anomalía se debió a dos factores: Una disputa entre diversos clanes (clan: banda, facción, pandilla) de la clase (“Del lat. Classis. 1. f. Orden o número de personas del mismo grado, calidad u oficio”) política que hizo que uno de ellos decidiera sacar a luz los chanchullos de otro clan (el de Horacio Cartes contra el de Víctor Bogado, por ejemplo) y, enseguida, la presión popular para que esos chanchullos no queden impunes.
Cuando el clan de Cartes entendió que la presión popular empezaba a afectar a sus propios miembros (Ibañez), empezó a moverse para revertir la situación, movimiento que parece tener el apoyo de la mayor parte de los clanes de la clase política, excepto, tal vez, el de Bogado, interesado en cobrarse lo que le hicieron.
En ese momento aparece el traslado del jefe de la unidad de Delitos Económicos, Carlos Arregui, quien fue durísimamente atacado en el Congreso por los coyunturalmente afines al clan de Horacio Cartes.
Para justificar su movida, el fiscal general Javier Diaz Verón sostiene, con el concurso de muchos abogados, que la disposición del artículo 80 de la ley 1562 que dice que “En ningún caso podrá trasladarse a agentes fiscales sin su consentimiento previo y expreso” no afecta al agente fiscal encargado de una fiscalía adjunta, aunque el artículo 47 de la misma ley establece que “Son funcionarios fiscales del Ministerio Público: 1. el Fiscal General del Estado; 2. los fiscales adjuntos…”
El artículo 47 de la ley 1562 define que los fiscales adjuntos son agentes fiscales; su artículo 80 dice que los agentes fiscales no podrán ser trasladados sin su consentimiento, pero Javier Diaz Verón y muchos abogados sostienen que los fiscales adjuntos no son afectados por el artículo 80. La ley no hace el distingo, pero Diaz Verón sí.
El mensaje de la clase política a los fiscales es demasiado claro, demasiado obvio: Si los fiscales se meten en serio con los políticos, pierden su trabajo.
Generalmente nadie que dependa de su trabajo para llevar el pan a sus hijos se arriesga a perder su trabajo. Simplemente acata las reglas, no incurre en anomalías, se alinea, se tranquiliza, se queda en el molde.
Los paraguayos estamos ahora escuchando cientos de discursos ridículos del fiscal general Diaz Verón, ejecutor de la orden de castigar a Arregui, y de integrantes de la clase política acerca del compromiso que tienen de mantener las investigaciones que empezaba a realizar la unidad de Delitos Económicos.
Ridículos porque son palabras huecas que pretenden ocultar el hecho, el hecho cierto e incontrovertible, de que el fiscal que se meta en serio con los políticos, pierde su trabajo. Ahí está Carlos Arregui como ejemplo vivo de la verdadera situación que se busca ocultar con esos discursos ridículos.
De modo que los paraguayos estamos condenados a seguir sufriendo la impunidad de la clase política, a la espera de alguna aislada ocasión en que en el futuro alguno de sus clanes vuelva a tratar de perjudicar a otro de ellos y deje ver toda la podredumbre que la caracteriza.
Esto significa que el dinero que los paraguayos aportan como contribución al sostenimiento del Estado seguirá sin llegar a las escuelas, a los hospitales, a la seguridad, a la defensa, a la infraestructura y significa que la clase política podrá seguir construyendo y manteniendo, sin demasiados sobresaltos, quintas palaciegas de veraneo, y casas, autos, viajes, buena ropa, buena comida, buenos negocios y buenas cuentas bancarias.
Todo debidamente encubierto, claro está, por altisonantes discursos sobre la opción preferencial por los pobres que dicen tener todos los políticos.
Artículo publicado en la edición del domingo 09 de marzo de 2014 de La Nación ().
Materiales sobre el tema en otros medios:
Ultima Hora, “Que parezca un accidente” de Luis Bareiro ().
Ultima Hora, “En la antesala del final” de Benjamín Fernández Bogado ().
Abc, “Políticos son investigados por el robo de US$ 140 millones” ().
Abc, “La corrupción” de Alcibiades González Delvalle ().
Abc, “Putrefacción” de Edwin Brítez ().

Abc, “Cenadores”, de Mabel Rehnfeldt ().    

Los cristianos vuelven a perseguir

Enrique Vargas Peña (foto de es.paperblog.com)
El 24 de febrero, Yoweri Museveni, cristiano militante y presidente de Uganda, África, promulgó la ley Anti Homosexualidad, que castiga con prisión perpétua a los homosexuales. Antes, el 19, promulgó leyes contra la vestimenta provocativa y el control de Internet (). 
Los cristianos mostraron que no son el amor al conquistar el poder total en el Imperio Romano con el Edicto de Tesalónica del emperador Teodosio (27 de febrero de 380): “Queremos que todos los pueblos que son gobernados por …nuestra clemencia profesen la religión que el…apóstol Pedro dio a los romanos…Ordenamos que tengan el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma, mientras que los demás los juzgamos…locos sobre los que pesará la infamia de la herejía…y…serán castigados por nuestra propia iniciativa…” ().
A partir de allí los códigos penales de los países sometidos al cristianismo penalizaron a quienes no se ajustaran a esa religión. El Código Teodosiano de 438 agravó la persecusión con 65 artículos castigando comportamientos condenados por la fe cristiana (Libro XVI –).
Ejemplo, aunque no único, es la persecución contra los homosexuales. Aunque los creyentes homosexuales siempre recuerdan que la Biblia relata la íntima amistad entre David y Jonatan (Libro de Samuel), lo cierto es que el dios cristiano permitió a David licencias que jamás consintió a sus demás ovejas.
Así, la condena a la homosexualidad en la Biblia es constante.
Comienza, sin decir por qué es “infame”, con Levítico 18:22, “No te acuestes con un hombre como si te acostaras con una mujer. Eso es un acto infame”; y la pena es la muerte, “Si alguien se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará a muerte a los dos…” (Levítico 20:13).
Y termina, sin decir por qué, con la I Carta de Pablo a los Corintios 6:9, “…ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes…heredarán el reino de Dios”. (). 
En acuerdo con la Biblia, el Código Teodosiano castigaba la homosexualidad con la muerte (Cod.Theod. IX. VII. 6). Y lo mismo su sucesor, el Código de Justiniano (Novela 77). () ().
Las normas cristianas de los códigos romanos fueron confirmadas por el rey español Alfonso X, en sus Siete Partidas  (Título XXI. De los que fazen pecado de luxuria contra naturam). Los Reyes Católicos las endurecieron: La “pragmática del 22 de agosto de 1497 ordenó que se les aplicara el castigo… —ser quemado vivo—” ().
La persecusión estuvo vigente en el Imperio Español hasta que, por el ejemplo de la promulgación del Código Penal de 1791 de la Revolución Francesa, la influencia cristiana en el orden jurídico fue eliminada y la homosexualidad, la herejía y la blasfemia dejaron de ser delitos; Napoleón consolidó este progreso al conquistar España, con su Código de 1810 ().
Luego, “Las antiguas colonias españolas tras su independencia tardaron algo más en despenalizar”(la homosexualidad), “las primeras fueron: México (1871), Guatemala (1871) y Argentina (1886). En…los demás países la condena iría derogándose a lo largo del siglo XX” ().
Pero la derrota no llevó al cristianismo a renunciar a perseguir. El Catecismo Católico, por ejemplo, promulgado por el papa Juan Pablo II el 15 de agosto de 1997, establece en su numeral 2357 que “…la Tradición ha declarado siempre que ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’(…) No pueden recibir aprobación en ningún caso” ().
Muchas iglesias cristianas evangélicas de Estados Unidos (EEUU) mantienen posiciones similares a las del catolicismo, por ejemplo, la Convención Bautista del Sur considera que “la homosexualidad no es un estilo de vida alternativo válido. La Biblia la condena como pecado” ().
De modo que grandes organizaciones cristianas de EEUU, tales como “Focus on the Family”, “Family Research Council” o “Family Research Institute” trabajan incansablemente para volver a penalizar, como desde Teodosio, la homosexualidad (y también la herejía o la blasfemia) (http://bit.ly/1lp8H3h).
Como en EEUU tropiezan aún con la separación absoluta de Iglesia y Estado (Primera Enmienda), los cristianos se han lanzado a imponer su intolerancia en países poco desarrollados, como los de África o América Latina.
Lou Engle es un conocido vocero del cristianismo militante en EEUU (“International House of Prayer”); propone que combatir la homosexualidad debe ser centro del movimiento evangélico (http://bit.ly/OJJdjH).
Y Scott Douglas Lively, presidente de “Abiding Truth Ministries” y director de la “American Family Association”, definió el objetivo de los cristianos: “…la homosexualidad, y en realidad todo sexo fuera del matrimonio, debe ser activamente desalentado por la sociedad…” (http://bit.ly/1cIVPzX).
Desde 2009, Engle y Lively, con otros predicadores como Don Schmierer, viajaron a Uganda para impulsar la penalización de la homosexualidad.
Trabajaron con el predicador ugandés Martin Ssempa, cofundador de la “Makerere University Church” junto con el diputado David Bahati, quien es autor del proyecto de Ley Anti Homosexualidad promulgado por Museveni. En Brasil el diputado evangélico Marco Feliciano trabaja en algo semejante.
Bahati, a su vez, es asociado de un influyente grupo cristiano de EEUU, “The Fellowship” (), la que a través del diputado norteamericano Joe Pitts concentró la ayuda estadounidense a Uganda en programas que promueven la moral sexual cristiana (que el sacerdote católico paraguayo Enrique Meyer me puso como ejemplo a seguir en la 9.70AM).
Los lazos entre evangelistas norteamericanos y la represión de la homosexualidad en África fueron dados a conocer por Kipya Kaoma, de Zambia, de la fundación “Political Research Associates” -“Colonizing African Values” y “Globalizing the Culture Wars”-  (http://bit.ly/1hvo4mT).
La penalización de la homosexualidad en Uganda y en otros países pone en evidencia que el cristianismo no ha cambiado y que si se otorga poder a sus militantes, vuelven a perseguir como desde Teodosio, y pone en evidencia que la separación de la Iglesia y el Estado (Artículo 24 de nuestra Constitución) es fundamental para el mantenimiento de una sociedad en la que nadie pueda alegar sus creencias para negar a otros el ejercicio de sus derechos.
Artículo publicado en la edición impresa del domingo 02 de marzo de 2014 de La Nación (la edición digital del diario no está on line/la página web del diario está fuera de línea).
Materiales de otros medios sobre el tema:

El País de Madrid, “Mezcla de religión y elecciones en Costa Rica recibe una condena” ().  

Ultima Hora, “Grupos conservadores promueven nuevas leyes antigays” (http://bit.ly/NJ6VLL).

Diario Popular (edición impresa) Entrevista a cura Benito Paez. pag. 7 del 07 de marzo de 2014

Viktor Yanukovich y Horacio Cartes

Enrique Vargas Peña (foto de mercopress.com)

Ucrania es un lejano país de Europa que sufre desde siempre la enorme presión de un vecino poderoso y gigantesco, Rusia, para convertirlo en satélite ruso. Nuestro Paraguay sufre desde siempre la enorme presión de un vecino poderoso y gigantesco, Brasil, para convertirnos en satélite brasileño. 

El Diccionario de la Real Academia define que satélite “Del lat. satelles, -ĭtis” es “1. m. Astr. Cuerpo celeste opaco que solo brilla por la luz refleja del Sol y gira alrededor de un planeta primario. 2. m. satélite artificial. 3. m. Persona o cosa que depende de otra y está sometida a su influencia. U. t. en apos. 4. m. Estado dominado política y económicamente por otro Estado vecino más poderoso”. 

Viktor Yanukovich, hasta ahora presidente de Ucrania, pretende  convertir a Ucrania en un satélite de Rusia. Horacio Cartes, nuestro presidente, pretende convertir a Paraguay en un satélite de Brasil. 

Yanukovich ganó las elecciones de 2010 en Ucrania con un programa, que él mismo recordó en un discurso ante el Parlamento ucraniano, en el que prometía “una estrategia de modernización que impone determinadas prioridades básicas, la primera de las cuales es la creación de un Estado moderno y competitivo cuya característica sustancial es la supremacía de la ley y el desarrollo de una cultura legal, una democracia representativa balanceada, un fuerte autogobierno y una administración estatal disciplinada y móvil. La segunda prioridad es la humanización del desarrollo, lo que significa el incremento de la inversión social en capital humano y en una moderna infraestructura para el sostenimiento de la vida; la organización de la modernización de los sistemas de educación y salud, el incremento de los estándares sociales, la creación de una cultura de uso creativo del tiempo libre y el desarrollo de industrias culturales nacionales…” –discurso del 7 de abril de 2011-. 

Horacio Cartes ganó las elecciones del 21 de abril de 2013 con un discurso muy parecido.
Pero la prioridad real de Yanukovich no estaba entre las más repetidas en su campaña ni en sus discursos confirmatorios. Su prioridad real es convertir a Ucrania en satélite de Rusia. 

La prioridad real de Horacio Cartes no está entre las más repetidas en su campaña ni en sus discursos confirmatorios. Su prioridad real es convertir a Paraguay en satélite de Brasil. 

El 3 de junio de 2010, mientras declaraba que trabajaría por una relación de cooperación con la Alianza Atlántica (OTAN), Yanukovich logró que el Parlamento de Ucrania prohibiera cualquier asociación de su país con ese tipo de asociaciones de defensa. 

Horacio Cartes, que había declarado que no habría retorno a MERCOSUR mientras no se restableciera el Estado de Derecho en el bloque, logró que nuestro Congreso apruebe el ingreso ilegal de Venezuela al grupo, sin que se restablezca el Estado de Derecho, consolidando la razón política que no es otra cosa que la hegemonía brasileña. (), (), (). 

Con esa línea, y como si fuera un gran logro, Yanukovich alardeó por meses y meses las declaraciones del entonces presidente ruso (actual primer ministro) Dimitri Medvedev y del entonces primer ministro ruso (actual presidente) Vladimir Putin alabando la dramática mejoría en las relaciones entre Rusia y Ucrania. 

Horacio Cartes, como si fuera un gran logro, alardea las declaraciones de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y sus ministros alabando la dramática mejoría en las relaciones entre Brasil y nuestro Paraguay. 

El 21 de noviembre de 2013, Yanukovich se negó a firmar el Acuerdo de Asociación de Ucrania con la Unión Europea, declarando que optaría por estrechar los vínculos económicos con Rusia. 

Horacio Cartes nos hizo regresar sin condiciones a MERCOSUR dejando languidecer nuestras opciones con la Alianza del Pacífico y con los amigos norteamericanos y europeos que nos apoyaron mientras MERCOSUR nos agredía para someternos. 

El 30 de noviembre, los estudiantes de Ucrania salieron a las calles para protestar contra la política entreguista de su presidente. En nuestro Paraguay, lamentablemente, pocos molestan a Horacio Cartes por su política entreguista. 

En el curso de las semanas siguientes al 30 de noviembre, la resistencia del pueblo de Ucrania al entreguismo de su presidente fue creciendo y creciendo hasta que el pasado viernes 21 de febrero los ucranianos obtuvieron, después de derramar sangre, una gran victoria al obligar a Yanukovich a convocar a nuevas elecciones generales con la vigencia de la anterior Constitución de Ucrania para consultar al pueblo si quiere o no quiere ser satélite de Rusia. 

No sé si, al final, esta gran victoria del pueblo ucraniano se consolidará con la real independencia de Ucrania. Pero es evidente que, sea cual sea el resultado a largo plazo, el pueblo ucraniano al menos exigió que se le pregunte si desea o no ser satélite de Rusia. 

Horacio Cartes no tiene la más mínima intención de consultar al pueblo paraguayo si queremos o no queremos ser satélite de Brasil. Nos está imponiendo la sumisión a nuestro vecino del Este en base a las prebendas que está regalando a los colorados y a otros políticos de la misma clase. 

Creo que no nos merecemos esto.
Artículo publicado en la edición del domingo 23 de febrero de 2014 de La Nación ().
Materiales referidos a la entrega de Horacio Cartes a Brasil publicados en otros medios:
“Pobre López”, de Guido Rodríguez Alcalá, en Ultima Hora ().  
“Sugestivos Abordajes Retóricos del Presidente de la República”, Editorial, en Ultima Hora ().
 “Revalidar”, de Carlos Almirón, en ABC ().
“Entreguismo”, de Juan Augusto Roa, en ABC ().
“Actos Fallidos y Promesas Cartistas”, de Marcos Cáceres Amarilla, en ABC (http://bit.ly/1hl0QOZ).
“Las Palabras de Cartes”, de Alcibiades González Delvalle, en ABC (http://bit.ly/MQcW9s).
“Desafortunadas Expresiones”, Editorial, en ABC ().

“Usen y Abusen del Paraguay”, Editorial, en La Nación (http://bit.ly/1jYURkr).