NUESTRO BUEN PLAGIO DE CADA DÍA

De ninguna manera puedo decir que el plagio que revolucionó a todo Paraguay sea algo nuevo, ni que será el último, porque por desgracia esto sucede desde siempre, demostrando finalmente que la ley del Derecho de Autor y Propiedad Intelectual, al menos en nuestro país, no sirve para un cuerno. No quiero entrar en el tema de si aquello fue plagio o no. 

Simplemente porque hay gente mucho más capacitada que yo para dar un dictamen sobre dos obras que nunca leí. Tampoco podría hablar sobre Nelson Aguilera a quien no conozco en persona, pero si tengo aproximadamente unas veinte personas conocidas mías que si son sus amigos. Y todos ellos me hablan muy bien de él. 
En cuanto a María Eugenia Garay. Confieso que hasta el suceso del lamentable fallo, no tenía la menor idea de su existencia. Por lo tanto tampoco puedo hablar de ella. Lo que sí puedo opinar, es que el fallo de los jueces me ha resultado todo muy sospechoso. 
Es como si le hubieran pasado algo muy estimulante por debajo de la mesa, si no, no existiría un mejor justificativo para dictar semejante fallo tan ridículo y descolgado de la realidad. 
Para el diccionario común, el plagio es usar el trabajo, las ideas, o las palabras de otra persona como si fueran propias, sin acreditar de ninguna manera de donde proviene tal información. 
O dicho de otro modo, que se comete plagio cuando se divulga, publica y reproduce una obra a nombre de un autor distinto del verdadero, atentando a su derecho moral y patrimonial, ya que se usurpa su autoría y se defraudan sus intereses económicos. 
Ahora bien, no es menos cierto que dentro de la órbita de la literatura, existen muchos que fingen ser grandes literatos pero son apenas paracaidistas que caen de arriba, que apenas saben digitar en una computadora y que no tienen siquiera una sola gota de ingenio propio. Son como buitres carroñeros que revolotean hasta encontrar a una víctima descuidada. 
Esto del plagio es tan antiguo como la escritura misma. Existen dos grandes hitos dentro de la literatura mundial, que para muchos, hasta le puede resultar una tremenda sorpresa. 
El primer caso es del Antiguo Testamento que ha resultado ser un espantoso y burdo plagio del Gilgamesh, un poema sumerio que fue escrito 2500 A/C. 
Allí es donde aparecen escenas y personajes similares a Adán y Eva, el Diluvio, Sodoma y Gomorra y Edit, la esposa de Lot, que fue convertida en una estatua de sal, entre otras partes resaltantes. 
El segundo caso involucra al inglés William Shakespeare a quien se le atribuye la frase que confirma todas las acusaciones de plagio en su contra: “He rescatado las ideas interesantes de unas obras bastante mediocres y las he mejorado”. 
Su segunda obra más conocida, “Romeo y Julieta” tomo pasajes enteros de la novela breve, “Los amantes de Verona”, escrita por el italiano Mateo Bandello, pero a través del poeta inglés, Arthur Booke que ya había plagiado al italiano. 
En cuanto a “Hamlet”, tampoco es fruto de su imaginación ya que esta antigua historia danesa es de Saxo Grammaticus, un cronista del siglo XIII, que por casualidad fue plagiada por Mateo Bandello, así como otra de sus obras, la comedia que tiene por título “Cómo gustéis”. 
“Macbeth” estaría inspirado en gran parte por las crónicas del historiador, Raphael Holinshed. Esta obra histórica también fue una fuente para sus obras “Ricardo III” y algunas partes de “El rey Lear”. 
Ahora que están todos bien sorprendidos, puedo decirles que no solo los improvisados recurren al plagio, si no también aquellos que practican la literatura de alto nivel como Camilo José Cela, quien supuestamente no lo necesitaría, pues este ha sido premiado con el Príncipe de Asturias de las Letras en 1987, el Premio Nobel de Literatura en 1989, y el Premio Cervantes en 1995. 
La novela de Camilo José Cela, “La cruz de San Andrés”, ganó el premio Planeta en 1994, tiene un sospechoso parecido con una novela de la escritora Carmen Formoso, “Carmen, Carmela, Carmiña”, que por casualidad participó en el mismo concursó. 
En 2009, la jueza que instruyó en el caso, declaró que existían indicios del delito, siendo argumento válido que Formoso presentó su obra el 2 de mayo y Cela el 30 de junio. 
Otro Premio Nobel involucrado en un plagio es el portugués José Saramago. Que ha sido acusado por el escritor y periodista mexicano Teófilo Huerta Moreno cuyo cuento “¡Últimas noticias!” habría sido la base de la novela “Las intermitencias de la muerte”, editada por la editorial Alfaguara. 
Siguiendo con los Premio Nobel, tenemos al mismísimo Gabriel García Márquez que con su novela corta “Memoria de mis putas tristes”, se la encuentra muy parecida a “La casa de las bellas durmientes” del escritor japonés Yasunari Kawabata. Pero acá no terminan las querellas y acusaciones contra “Gabo”.
Su famosa novela “Cien años de soledad” es un verdadero plagio, por haber sido copiado de la novela “Búsqueda del infinito”, del francés Honoré de Balzac, afirmación hecha por el escritor colombiano Fernando Vallejo, quien reside en México. Y aunque esto parezca algo poco serio, cuenta con el aval de otro Premio Nobel, el guatemalteco Miguel Ángel Asturias. 
Pero quizás el plagio más escandaloso haya sido la del escritor argentino Jorge Bucay. Del total de las 270 páginas de su obra “Shimriti”, 60 fueron copiadas casi exactamente de “La sabiduría recobrada”, de la filósofa española Mónica Cavallé. Así lo reconoció el mismo Bucay, en su revista “Mente Sana”. 
También es importante no dejar de mencionar el plagio del conocido escritor mexicano Carlos Fuentes y su famosa obra “Aura”, que sería un refrito basado en el libro “Los papeles de Aspern” del narrador, crítico y dramaturgo estadounidense Henry James. 
El lector común, especialmente aquel que es un ávido devorador de libro tras libro, a veces ignora que su autor preferido pueda ser un simple delincuente al llevarse los méritos con el sudor del cerebro de otro. 
Grandes escritores como Gonzalo de Berceo, Juan Ruíz el Arcipreste de Hita, Infante Don Juan Manuel, Garcilaso de la Vega. San Ignacio de Loyola, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas y hasta el gran Pablo Neruda recurrieron indefectiblemente al nuestro buen plagio de cada día.

LAS MAMAS QUE NO TIENEN INFANCIA

El embarazo preadolescente es algo tan antiguo como la humanidad misma, ya que existe testimonios en todas las culturas y civilizaciones. Incluso en La Biblia se citan algunos hechos de este tipo. 

El tema es que, en este punto existe una clara diferencia entre los animales y los seres humanos racionales. Y eso sin tener en cuenta los cuestionamientos éticos, religiosos, morales o jurídicos. 
El continente que tiene actualmente la tasa de embarazos de preadolescentes más alta es África, siguiéndole a no mucha distancia por Latinoamérica, siendo Nicaragua, Honduras, Guatemala, Venezuela, República Dominicana y Ecuador, quienes ostentan los índices más altos de la región. 
Estamos hablando de madres comprendidas entre los 9 y 15 años de edad. 
Son muchas las causas a las que se le puede atribuir a este fenómeno cada vez más frecuente en los medios de comunicación y hospitales. 
Una de ellas es el poco diálogo que existe entre padres e hijos, ya que los primeros se niegan a suministrarles información sexual por considerarlo tabú o bien el tema los intimida. Otro punto negativo son las malas compañías que los niños pueden frecuentar y que los padres no lo saben o no les interesa. 
Pero la verdadera causa del embarazo preadolescente es la violencia sexual, demostrándose que el 55 % de aquellos tienen su origen en las violaciones. Lo más preocupante del caso es que muchas de las menores de edad son ultrajadas por sus familiares más cercanos. 
En 2012, del total de mujeres sudamericanas que fueron víctimas de violaciones, un 75% fueron niñas y adolescentes menores de 20 años y un 16% de menores de 12 años. 
Otro de los grandes problemas que más preocupa, es por supuesto, la alta mortalidad de las mujeres menores de edad gestantes, a pesar que el 97 % de todos los partos son realizados en hospitales del Estado. 
Todos los datos que aquí se registran, fueron provistos por entidades responsables como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). 
Las mujeres paraguayas comienzan su etapa sexual a una edad bien temprana: el 10,2% de las adolescentes entre 15 y 19 años y el 45,5 por ciento de las jóvenes de 20 a 24 años ya han tenido al menos un embarazo. 
Paraguay registra una tasa muy alta de fecundidad adolescente, con 68 nacimientos por cada 1.000 mujeres, según datos de 2012. 
Hay que hacer la salvedad, que la principal causa de muerte de jovencitas entre 10 y 20 años, según datos fidedignos, es el suicidio. 
Y ello se debería fundamentalmente a que a esa edad, las jóvenes no tienen una personalidad definida, ya que es el período más delicado de sus vidas, porque es la etapa de aprendizaje y formación del carácter. Mucho tiene que ver en esto, la toma de los modelos en los que ellas desean reflejarse. 
Según la doctora Norah Monteiro asesora de UNFRA, “La edad de la menarquía (primera menstruación) en Paraguay es alrededor de los 12 años y la madurez del sistema reproductor no se da hasta, por lo menos, dos o tres años después”, indicó la experta. 
Esto nos indica claramente que el cuerpo de la jovencita puede engendrar mucho antes, que estar preparada mentalmente. Ese desfasaje hace que la niña se angustie y actúe por instinto y no por razonamiento. 
La doctora puertorriqueña Monteiro asegura que “aunque no se hayan iniciado las reglas periódicas, la niña tiene óvulos en los ovarios desde que nace y que cuando el sistema empiece a funcionar cíclicamente, irán madurando. 
Es posible que haya tenido una ovulación que coincida con el coito fecundante”, explicó la médica, agregando que puede tratarse de “un caso excepcional”, de una patología llamada pubertad precoz. 
“Para que una mujer quede embarazada, su sistema reproductivo tiene que estar maduro. A los 10 años, hay muy pocas niñas que tengan la regla y las que la tienen, es porque han desarrollado una pubertad precoz”, terminó diciendo la asesora. 
Existe un gran peligro a esa edad, pero no sólo desde la función fisiológica sino en la faz psicológica. Ya que puede generar algunas secuelas muy difíciles de revertir. 
Es entendible que a esa edad, canjear a las muñecas por un bebé de carne y hueso con toda la responsabilidad que eso conlleva, es evidente que tiene que producir grandes desajustes hormonales y mentales. 
Tampoco se ha completado el desarrollo ni muscular ni óseo y la gravidez a esa edad, generalmente determina la interrupción del crecimiento de la niña. También muchas veces pueden desencadenar problemas de hipertensión y diabetes. 
El riesgo del embarazo adolescente se vuelve peligroso cuando a las niñas se les niega información y el acceso a programas sociales para entender las consecuencias del sexo sin protección y el poder de decir no. 
Es más fácil repartirles anticonceptivos a escondidas mientras el problema es barrido bajo la alfombra. Porque las estadísticas elevadas en este aspecto dan a entender lo poco que al gobierno local le importa su gente. 
Para enfrentar este gravísimo problema, no puede ser encarado de manera unilateral. Porque si los padres no asumen un verdadero compromiso con sus hijos, incluyendo conocer todas sus amistades y mantener con ellas un diálogo suficientemente fluido, seguro que continuaran existiendo una gran cantidad de preadolescentes que se vuelvan madres de un día para otro y sin desearlo. 
Por otra parte, si el Gobierno no desarrolla una política de Estado que contemple urgentes líneas de capacitación, alimentación y trabajo, para los padres, no se podrá cortar la vigencia de este destructivo círculo vicioso. 
También es muy necesario que el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), desarrolle un programa laico de Educación Sexual pero adecuado, por supuesto, a la edad del escolar en cuestión. 
Sin embargo la realidad nos dirá que esta pandemia jamás se terminará, pero si se reduce a la mínima expresión, evitaremos muchas niñas estériles o con problemas psicológicos serios, cuando no muertas por complicaciones, en la mesa de operación. 
No permitamos que las niñas sean mamás antes de tiempo y pierdan para siempre su derecho a tener una infancia como los demás niños. 

Halloween noche de brujas, de pecadores, de hypócritas y de gente buena

Me dijeron, pero no me consta…

Asunción del Paraguay

En la homilia del pasado domingo 27 de octubre del 2013, un ministro de Dios (d’après lui), tiró sapos y culebras contra la gente que festeja Halloween.

Entre otras cosas, se dijo que esa fiesta era en honor al Diablo. Que Halloween no es para los cristianos; que  los hijos de Dios no tienen que festejar Halloween.

Yo provengo de una familia cristiana. Ojo, tampoco me creo mas papista que el Papa.

En fin, la oración esta siempre presente en mi hogar, la mayoria de las veces en voz baja, rezando para uno mismo y para Dios, no para que escuche el vecino.

Mis hijas, en la medida de lo posible siguen las costumbres religiosas catolicas  por el momento y hasta aviso contrario.

Lo preocupante en este caso es que yo me siento ofendido por este sacerdote. Sus palabras no reflejan la realidad, no se ajusta a la verdad.  En mi familia festejamos Halloween, pero sin ningun rito satanico.

No conozco como sera en otros lugares, pero en mi barrio el festejo de Halloween fue mas que nada una fiesta de disfraces, donde los jovenes y no tan jovenes salen disfrazados a recorrer el barrio, golpeando las puertas de las casas donde se festeja Halloween, recibiendo golosinas, cereales, galletitas, entre otras cosas, es mas, una empresa de productos lacteos  repartió leche en carton a los niños.

Otro gran detalle del festejo, la escuela de mis hijas entregó a cada alumn@ una alcancia debidamente identificada con el nombre y numero de escuela,  los niños pedian colaboración de monedas y habria que retornar la alcancia al dia siguiente. Todo el dinero recaudado fue donado a un hospital materno infantil para una campaña de lucha contra el cancer infantil.

En fin, tenemos golosinas hasta fin de año, pero fue un festejo sano en familia y vecinos, mis hijas salieron a recorrer acompañadas de sus compañeras de clase, y estas a su vez acompañad@s de sus respectivos padres o abuelos.

El festejo de Halloween no le perjudicó a nadie en mi barrio, es mas colaboró para una causa muy noble y yo me siento orgulloso por eso.

Para qué vamos a irnos lejos me diran algunos, en Paraguay se llevó a cabo el Monster Walk Asunción Oguata pôra, una marcha de Halloween con el fin de recaudar donaciones para los hermanos del Chaco paraguayo.

También en Paraguay, el festejo de Halloween sirvió para una causa muy noble.

En esta era de las comunicaciones es facil acusar y ofender al prójimo gratuitamente, sobre todo apretando compartir en facebook, sin antes analizar detenidamente si el contenido es correcto.

Como diria mi amigo Rejean : Ves tantas peliculas, que tu mente ya no distingue la realidad de la ficción

Oguata pôra

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