RENOVANDO LA ESPERANZA

Habría que reconocer, con toda sinceridad, que la victoria de Horacio Cartes, en aquel lejano 21 de abril de 2013, generó una ola de aire fresco en todo el país, luego de la enrarecida atmósfera dejada por las desastrosas gestiones emprendidas tanto por el ex obispo, Fernando Lugo como por el médico Federico Franco. 


A pesar de la “mala onda” emitida por los países de una “cuasi izquierda” muy típicamente sudamericana y la que nos tiene rodeados, nuestro país, en unas elecciones sorprendentemente transparentes, entregan el bastón presidencial de un civil a otro con distinto signo partidario por segunda vez consecutiva, cosa que muchos hermanos sudamericanos no pueden decir lo mismo. 
Nadie hubiera dicho, hace un par de años atrás, que un colorado con solo dos años de afiliado, podría ser presidente de la Nación. Y mucho menos no haber tenido ningún solo antecedente de participación en un cargo en la administración pública. Este hombre proviene de la iniciativa privada, donde tuvo gran éxito con sus empresas.
Incluso expandiendo sus negocios hacia Estados Unidos y exportando a más de 50 países, el producto de su tabacalera y sus embotelladoras de gaseosas. En el campo deportivo también se destacó como dirigente. 
Al mando del Club Libertad de Asunción, en pocos años llegó a duplicar la cantidad de campeonatos nacionales obtenidos y sus excelentes participaciones en torneos internacionales le valió figurar en el octavo lugar del ranking mundial de clubes, durante casi 18 meses. 
Por lo tanto no le es nuevo esto de organizar grupos de trabajo y el manejo de personas, a las cuales les hace sacar de sí, lo mejor de cada uno de ellos, en pos del bienestar del grupo. Es así como Horacio Cartes ha conseguido la mayoría de sus logros tanto empresarios como deportivos. 
Entre abril y agosto, existe un tiempo quizás demasiado largo, como para que la administración saliente pueda tapar los supuestos agujeros negros y algunas debilidades, producto de las mil tentaciones que el poder ejerce sobre quienes lo ostentan. Esto tendría que en su momento revisarse y corregirse. 
Durante las tres últimas semanas se tejieron una y mil fábulas acerca de los hombres y mujeres que podrían ocupar la cartera ministerial y demás entes y reparticiones estatales. Durante ese tiempo, la usina de rumores se hizo tan intensa que hasta resultaba divertido leer los nombres de los supuestos postulantes a través de las distintas redes sociales. 
Pero una vez oficializada la lista, con los nuevos ministros de Horacio Cartes, esta provocó prurito en las zonas más delicadas de la anatomía humana, en la clase política nativa. Ya que parecería que fuera un horrible pecado poner a un técnico, que por lo general es mucho menos corrupto y entiende de lo que hace, que un político con quien se paga alguna cuenta de cupo y que buscará irremediablemente meter las manos en bolsillo ajeno. 
La primera pulseada, como una clara muestra de poder resulta obviamente con un marcador de Cartes 1 – “Chupamedias” 0. Según las declaraciones del político liberal, Miguel Abdón Saguier (quien sangra por la herida) ya que se lo ve algo amargado porque nadie ahora le presta atención a sus declaraciones, afirma que un gabinete sin políticos va derecho al fracaso. 
Sin embargo, la fecha clave llegó y todo salió maravillosamente bien, tal es así que a pesar de ser la mañana más fría del año, la gente concurrió masivamente, en apoyo a unas renovadas esperanzas que este hombre ha despertado. No vinieron muchas delegaciones extranjeras como en otras oportunidades. 
Por eso no resultó demasiado llamativo que el presidente Maduro no estuviese en las gradas, ya que dicho mandatario retiró a su embajador de nuestro país, por aquel espinoso tema de intromisión en la política interna paraguaya al considerar a Franco como presidente ilegítimo y la presión ejercida por este para la suspensión del estado de socio activo dentro del Mercosur. 
Por lo tanto, según lo que indica el rígido protocolo, un jefe de estado no puede hacer una visita oficial a un país con el que no tiene embajador. Sin embargo, el presidente Correa, no lo entendió así y no se sabe si es que ignora esta regla, o hace simple causa común con Maduro, o intencionalmente ha distorsionado la situación y decide por su cuenta no venir a Asunción. 
Otro que si asistió, fue el incoherente presidente uruguayo José Mujica que por un lado defiende sólidamente el proyecto de legalización de la marihuana en su país, pero que en sus declaraciones a la prensa dice: 
“Hace muchos años que sabemos que el tabaco es malo, que mata, tanto como el alcohol, sin embargo, seguimos fumando y seguimos chupando. No creo que ninguna adicción sea buena. La marihuana es mala, es venenosa, pero más venenoso es ocultarlo, entonces nosotros vamos por el otro camino”. 
Cuando llegó el turno del discurso de Cartes, este lo hizo de un modo realmente magnífico, con total claridad y firmeza en sus palabras y sin un papel escrito. Para quienes dudaron de su preparación cultural, debe haberse sorprendido al usar conceptos bien expresados, así como el uso correcto del idioma castellano. 
De todas las cosas que dijo Horacio, en dicho discurso, encuentro rescatable aquella donde parafraseo al Papa Francisco: “jóvenes de mi patria: nos les pido paciencia, les pido sana rebeldía, si este presidente no cumple sus expectativas, hagan lío” o “Invoco a Dios y le imploro que me de sabiduría, prudencia y fortaleza para servir al pueblo paraguayo”. “Me van a ver a mí y a mi equipo, trabajando por los jóvenes”. 
Pero a mi modesto entender, lo que considero que será su caballito de batalla durante toda su gestión será: “Si en 5 años no reducimos la pobreza, no podremos estar orgullosos de la democracia si sigue habiendo la misma cantidad de pobres, serán estériles todas las obras que presentemos”. 
En resumen, debemos estrechar filas y hacer borrón y cuenta nueva, pero siempre no perdiendo de vista a los errores cometidos y abrir una renovada cuota de esperanza y optimismo, al menos por los primeros 100 días y luego lo charlamos de nuevo.

EL RESPETO SE APRENDE EN CASA

No pasa un solo día en mi vida que no tenga que ver historias que pueden causar infarto, en los noticieros televisivos o leer en los titulares de los medios escritos, donde se involucran tanto a niños como adolescentes en todo tipo de vandalismo, y a veces en delitos de cierta envergadura. 

Entonces uno se pone a pensar, con preocupación, ¿por qué suceden cosas así? Padres que le echan la culpa a los docentes, a los cuales confían erradamente su educación, a lo que estos responden que ellos no enseñan educación si no ilustración o sea simplemente, una acumulación de conocimientos que teóricamente que le serán útiles en un futuro. 

Y las máximas autoridades de la Policía Nacional culpan tanto a padres y profesores sobre la gran responsabilidad que tienen en sus manos, pero que ambos se echan la culpa del gran fracaso que a diario se puede observar en cualquier estamento de nuestra sociedad. 

Desde ya que en todas las épocas de nuestra historia de la humanidad, la niñez y la adolescencia se caracterizaron por su rebeldía y su sed inagotable para experimentar un sinfín de cosas nuevas. 

Otra particularidad casi esencial a nombrar es la total falta para calibrar la dimensión del peligro inminente, que ellos pueden afrontar. 

Por lo que simplemente todo lo que sucede, según mi modesta opinión tiene que ver con la falta de respeto. No cabe ninguna duda que la base de todo el proceso formativo que todo ser humano recibe, se lo debe aprender en su propia casa por parte de sus padres. Y lo que suceda en la escuela debería ser el fiel reflejo de todo lo que se le ha enseñado. 

No podemos ser ciegos al ver que en los últimos 30 años muchas cosas mudaron en el planeta. Cambió el tablero político y algunos centros de poder, así como existió una profundización de la revolución sexual llevada a cabo fundamentalmente por la mujer al reclamar también su derecho al placer. 

También se produjo una revolución tecnológica que llevó a masificar aparatos tan sofisticados, como actualmente lo son las computadoras, los teléfonos celulares, los GPS, las cámaras fotográficas, Internet, y automóviles con una gama incontable de “chiches” que 50 años atrás hubieran sido concebidos por alguna afiebrada mente, producto del consumo abusivo de ciencia ficción. 

A esto se le sumó, hablando de los últimos 30 años, de la popularización y facilidad para conseguir pornografía, drogas, armas de todos los calibres. También la liberación y el relajamiento de las costumbres, los buenos modales y el respeto personal. La discusión en el disenso se tornó imposible y la tolerancia entre los seres humanos una verdadera utopía. 

Si en el propio hogar los padres no les enseñan a sus hijos lo que es la disciplina, la responsabilidad, el respeto, los buenos modales y por desidia o comodidad pretenden endosarle tal responsabilidad a un centro educativo para que este, por medio de su plantel de maestros, haga el papel de padre, entonces aquellos toman de por sí, un mal camino. 

Ahora bien, debo ser honesto, los noticieros y titulares nos ofrecen solo casos extremos o realmente exagerados de lo dicho aquí. Pero existen hechos más comunes que suceden diariamente en todos los puntos cardinales de nuestro país. 

Se puede escuchar cuando ellos cuentan como una hazaña como se burlan de un maestro o bien lo amenazan, o se tiran libros y cuadernos entre sí. Como fastidian a los más chicos e indefensos, como discriminan a compañeros por ser diferentes de los demás, sea el motivo que fuere. 

Tampoco faltan las muestras del poco respeto de los chicos y algunos adultos cuando no se hacen a un lado en el momento en que alguien desea pasar por la vereda, o bien insultan u ofenden a mujeres y ancianos con bromas pesadas o piropos groseros. Ni hablemos de ceder el asiento a las embarazadas en los colectivos. 

Algunos se entusiasman con juegos peligrosos, corriendo carreras con autos o motos en avenidas no siempre desiertas. O arrojan basura en cualquier lado, ni se les ocurre pensar cuantas ordenanzas quiebran al conducir o las traviesas piruetas que algunos hacen con sus biciclos, en medio del tránsito endemoniado. O bien se pasean en sus autos, muy orondos por toda la ciudad con sus equipos de audio a todo volumen.

Cuando esto se vuelve repetitivo, comienzan las preguntas sobre el tipo de educación que estos chicos recibieron en sus casas. Iniciándose entonces un interminable cruce de acusaciones entre padres y escuelas. Cualquiera sea el tipo de educación que un niño reciba, siempre esta empieza en la casa. Es el lugar ineludible donde se les enseña a respetar. 

Muchos padres no ponen límites a sus hijos por lo que sin quererlo, están formando a unos pequeños tiranos caprichosos y maleducados. Que no respetan a nadie, destrozan todo a su alcance sin darle siquiera algún valor, volviéndose mentirosos, egoístas, violentos, desconsiderados y haraganes. 

Se sabe que la memoria de las criaturas es increíble, porque todo queda registrado en su memoria. Como respetar a sus padres, abuelos, a ser ordenados con sus juguetes, a limpiar lo que ellos mismos ensucian, los horarios de juegos y estudio. Y fundamentalmente a no dejarse llevar ni por sus impulsos ni sus caprichos. 

Por lo general son todos aquellos padres “facilistas”, que siempre consienten a sus hijos, dándole todo lo que ellos piden y no todas las veces diciendo por favor, si no con furiosas imposiciones. Algunos padres, lo hacen para compensar lo que, por distintos motivos no tuvieron de chicos y otros sencillamente para sacárselos de encima, al ser demasiados cargosos. 

Si la educación en la casa es firme pero impartida con amor, no se corre ningún riesgo de criar rebeldes sin causa y si se los escucha de vez en cuando, mucho mejor. Con esto se lograran mejores ciudadanos. El éxito social y su futuro desarrollo humano-profesional estarán garantizados. Al final de cuentas, este esfuerzo es parte de la sagrada misión que tienen todos los padres de familia. 

Price tag of John Michael

El nacimiento de los gemelos produjo una gran alegria en la familia…


Nadie esperaba esta sorpresa…

 

Muy pronto se dieron cuenta de su realidad…

 

En el centro de salud local debian pagar los gastos de la césarea…

 

Si no fuera por la mano caritativa de Diana, que pagó los 200.000Gs, Ña Margarita seria tenida de rehén en el centro de salud hasta que la deuda fuera saldada.

 

No te preocupes Ña Meche, las criaturas vienen con el pan bajo los brazos, fue el comentario de Diana.

 

Los gemelos fueron inscriptos bajo el nombre de Juan Miguel Gonzalez Gonzalez y Juan Pedro Gonzalez Gonzalez.

 

Pe kuñakarai ningo peteï angel que Ñandejara omondo ñandeve, repetia sin cesar don Alfredo.

 

No comprendia el como ni el por qué, Diana, la misteriosa dama que un dia llegó a su humilde vivienda,  a 3 meses del nacimiento de sus gemelos, no solo se convirtió en la madrina de sus progenitores, Diana, era considerada por la familia Gonzalez Gonzales como la protectora de la familia, el angel caido del cielo que vino a iluminar la vida de su familia.

 

Al cumplirse 5 meses del nacimiento de Juan Miguel y Juan Pedro, Diana llegó con una propuesta, que segun ella, solucionaria no solamente todos los problemas economicos de la familia, sino que ademas traeria bienestar y aseguraria una vejez pasable para Don Alfredo y Ña Margarita.

 

Ambos quedaron estupefactos, no podian créer ni reaccionar a lo que Diana acabada de proponerles, « Dar en adopción a uno de los gemelos ».

 

Tu hijo va ser criado y educado en el mejor pais del mundo. Sus padres adoptivos son ejecutivos universitarios, propietarios de importantes empresas en el pais del Tio Sam. El dinero que van a recibir por la adopción les permitira vivir dignamente por varios años, y cuando tu hijo sea mayor, el mismo va mantenerlos, ustedes recibiran un sueldo mensual, enviados por Juan Miguel cada mes desde los Estados Unidos.

 

Quien sabe que de aqui a varios años, tu hijo pueda llevarlos a todos ustedes a vivir  en los Estados Unidos tambien, fue lo que convenció a Don  Alfredo a tomar una decisión positiva sobre la propuesta de Diana.

 

Eguatana ecalcula Margarita, jahata jaikopa Étado-Unido pé. Ña ha’arontearâ que Juan Miguel omondó ñandeve la pasaje, repetia dia a dia Don Alfredo, confiado que su arandu ka’aty le habia permitido tomar la decisón de dar en adopción a uno de sus gemelos.

 

Juan Pedro fue criado al igual que el resto de sus hermanos en la pobreza.

 

Al cumplirse 40 años del nacimiento de los gemelos, el destino quiso que vuelvan a encontrarse.

 

Juan Pedro, trato de contactar a su hermano durante los ultimos 15 años sin exito alguno. La pobreza, la falta de medios y la ignorancia fue una pesada mochilla que tuvo que cargar en sus espaldas.

 

Juan Miguel (John Michael Jr.), se enteró du su origen hace solamente 2 años, cuando su madre, en su lecho de enferma le contó  los detalles de su adopción.  Elizabeth Marie,  entregó a Jonh Michael una agenda, en donde ella habia escrito todos los pormenores en relación a la adopción.

 

Gracias a la tecnologia y  a los medios sociales, los hermanos pudieron reunirse en una humilde vivienda, situada en Moras Cué, Luque.

 

La comunicación entre los hermanos fue relativamente facil, Juan Miguel, no solo hablaba español, sino que ademas tomo clases de guarani.  Amada, la baby-sitter de sus hijos era paraguaya, oriunda de Caraguatay, Amada habia inmigrado a los Estados Unidos y desde hace 5 años trabajaba como niñera de los hijos de Juan Miguel.

 

El primer reencuentro fue muy emotivo y los primeros dias de relacionamiento fueron respetuosos. Sin embargo, Juan Miguel pronto se dio cuenta que el ya no pertenecia a esa sociedad, ese no era su mundo, no podia comprender como hay gente que puede vivir en esas condiciones.

 

Juan Pedro por su parte trataba de ganar puntos con su hermano gemelo, con la esperanza que su suerte cambie y con el unico proposito de salir de la pobreza, como lo habia imaginado su padre hace mucho tiempo.

 

Mientras Juan Miguel trataba de comprender la idiosincracia paraguaya, Juan Pedro se mostraba interesado en los us et coutumes yankis.

 

Juan Miguel se mostro impresionado por la calidez del paraguayo, la naturaleza, el clima, la tierra propicia para la agricultura y la ganaderia del suelo paraguayo. No podia comprender que con tantas riquezas naturales el Paraguay sea un pais tercermundista, al menos eso fue lo que habia salido en portada del New York Times, en la ultima clasificación de paises mas corruptos del mundo.

 

Si yo solo pudiera tener tiempo de sentarme a tomar tereré por horas, mi vida seria mas relajada pensaba. El hombre, que habia recibido de herencia varias propiedades comerciales, casi no tenia tiempo para el mismo, a parte de su cargada agenda, ses loisirs le resultaban monotonos. Juan Miguel era un hombre adinerado,( su fortuna personal estaba calculado en 65 millones de $$$$) pero no feliz. Padre de dos hijos, John Michael 3º de 6 años y Lisa Marie de 3 años, sus hijos  sufrian por el divorcio de sus padres, que consagraban gran parte de sus vidas a las actividades laborales y se olvidaban de sus deberes familliares.

 

Juan Pedro tenia una sola cosa en la cabeza, viajar con su hermano al gran pais del norte. En los Estados Unidos todos son ricos, repetia  dia y noche. En mas de una ocasión, insinuó a su hermano que lo mejor que le podia suceder era de conseguirse una mujer rica, si es posible viuda y millonaria.

 

En una de las tantas rondas de tereré, bajo el mangal, Juan Miguel dio a entender a Juan Pedro que el se sentiria muy feliz si disponiera de tanto tiempo libre, pasa que Juan Pedro, que trabajaba como recolector de latitas y botellas para venderlo como recliclaje, podia trabajar cuando quiera y las horas que quisiera, sin que eso cambie en nada su dia a dia.

 

Yo tengo mucho dinero, pero no me sobra el tiempo decia Juan Miguel.

 

Yo tengo mucho tiempo, pero no me alcanza el dinero, replicaba Juan Pedro.

 

Si comparamos nuestras vidas, refiriendose a su hermano Juan Pedro,  para mi la falta de tiempo y para ti la falta de dinero, podriamos concluir con lo siguiente  lanzó al aire Juan Miguel :

 

Para mi 1 $ es como 1 million de $$$$ para ti Juan Pedro, sin embargo,

 

Para ti, 1 minuto es como 1 millon de minutos para mi, comprendes Juan Pedro?…

 

« Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de Dios » habia murmurado en una ocasion Juan Pedro.

 

« La riqueza, si no es mal habida no es pecado », replico Juan Miguel.

 

Confiado en que su arandu ka’aty le permitiria de una vez por todas ir directamente al grano, es decir tocar el tema que realmente interesaba a Juan Pedro, este dirijiendose a su gemelo, dijo :

 

Estoy totalmente de acuerdo contigo Juan Miguel, y quisiera pedirte algo hermano.

 

« Quiero que me prestes 1$, Juan Miguel »

 

Juan Miguel, que pronto se habia dado cuenta que a su hermano solo le interesaba quitar provecho económico de su hermano contestó lo siguiente :

 

« Non problemo Juan Pedro, pero tenes que esperar 1 minuto »

 

John Michael regresó a los Estados Unidos sin su hermano, lo primero que hizo fue donar el 80% de su fortuna a obras caritativas. El hombre no pudo soportar la carga psicológica de saber que su cabeza fue comprada por 400.000Guaranies (60 US$ en la época), y 40 años despues valia 65millones de US$.