ATAQUES DE AMNESIA

Cinco minutos después de haber jurado respetar las leyes y de servir por entero a ese mismo pueblo que lo colocó en ese sitio, una enorme laguna mental se instala en medio de todas las neuronas. Desde el presidente de la Nación hasta el último ordenanza son presa fácil de esta malsana pandemia que azota a las hordas políticas de nuestro querido país.

 

Uno de los tantos pésimos políticos que nos han caído del cielo, es la actual intendente de Ciudad del Este. Desde su asunción al curul municipal, gracias a la renuncia de su marido, quien en esos momentos disputaba la vicepresidencia del país, no ha dejado un solo minuto de su tiempo en hacer su propio marketing. 

 

La gente ignorante le seguirá comprando sus promesas, pero los nuevos electores, que no son los mismos de hace 10 años atrás, ya no adquieren más espejitos de colores ni llegan a masticar vidrio molido.

 

Quien tenga cierta dignidad y cierto pudor, jamás se animaría a recibir a una autoridad de cierta categoría en ese “kure kua”, con cierto olor a miseria y a voracidad desmedida por los billetes. El maquillaje es lo que ha imperado durante todo este tiempo. Mucha pintura, muchos focos de colores y bastante prensa adicta, que transformarán con un par de lindas palabras una gestión más que mediocre, en una maravilla del siglo XXI.

 

Los ciudadanos de nuestra urbe dudan sobremanera que todos los fondos recaudados vayan a parar a donde fueron destinados, ya que la sospecha general es que toda esa masa enorme de dinero va a parar a las arcas del famoso Clan, discípulos dilectos de Don Corleone. ¿Entiende? Pero las obras de infraestructura, esas que hacen que las buenas gestiones perduren a través del tiempo, esas no se han visto por ningún lado.

 

El viaducto del kilómetro 4 quedó desfasado ante tanta cantidad de vehículos. No existe un basurero municipal que cumplan con todas las normas ambientales, no existe una morgue, no existe un crematorio para residuos netamente hospitalarios. No se cuenta con un salón de eventos de importancia de acuerdo con la categoría de esta gran urbe.

 

En fin, se podría decir todo lo que esta ciudad no tiene y llevaría muchas hojas hacerlo, pero existe un dato básico y fundamental para que esta ciudad sea considerada como tal y no solo un villorrio. Las dos cosas que identifican a una urbe moderna y organizada es veredas sanas en todas las cuadras y la numeración correspondiente, sin esto, Ciudad del Este no puede llamarse precisamente ciudad.

 

¿SEREMOS TAN BRUTOS?

¿Por qué será que la totalidad de los países subdesarrollados, el índice de analfabetos es muy alto y que generalmente gozan de regímenes “ñembo” totalitarios?

Esta es una pregunta demasiado sencilla de responder. Lo que sucede es que para los países subdesarrollados, la educación es solamente un gasto y en los países desarrollados, lo toman como una inversión a corto y mediano plazo.

En los países subdesarrollados, como el nuestro, lo que existe no es la pobreza económica, porque los recursos y las materias primas están allí, solo hay que sacarlas o bien trabajarlas, dependiendo del caso. La pobreza en los países del Tercer Mundo radica en que no existe o se carece totalmente de dirigencia. Y esto ocurre debido a que la educación no es priorizada como debería.

Se podrían citar muchos casos, pero siempre es mejor tomar los que están aquí, en casa. La mayoría del mando medio que existen en este país, es personal extranjero. Eso se debe a que las escuelas, colegios y universidades no las contemplan en sus planes de estudio y por lo tanto es como si eso simplemente no existiera.

Es por eso que el dueño de un comercio no se anima a delegar, porque sabe que jamás sus órdenes y su filosofía de trabajo no serán seguidas como él la desea.

Lo mismo ocurre con las vendedoras del micro centro de Ciudad del Este, que la mayoría son brasileras. Pero hay un motivo para ello. Por desgracia nuestras jovencitas son medias brutas para atender y en vez de preguntarte que necesitas, o en que te pueden ayudar, te dicen a quemarropa en cuanto te acercás a la vidriera: ¿Qué querés?

Ni siquiera los mismos dueños de comercios o los sindicatos se preocupan por subvencionarles cursos de capacitación a sus empleados. No existen lugares donde se enseñe a dirigir a los subalternos con orden y criterio. Todo es a lo bruto, a lo bestia y la gente que no sabe queda impedida de perfeccionarse por más deseos que se tenga.

Eso si tenemos en cuenta que nuestra gente es demasiado conformista y eso es otra de las cosas que están asesinando a este país. No le gusta leer y cree que es mejor estar chateando estupideces con cualquier “arriero chalay” que invertir ese mismo tiempo en su futuro. Mientras tengamos la desgracia de soportar gobiernos que no sepan el verdadero valor de la educación, seguiremos siendo el furgón de cola.

Mientras tengamos mandatarios mediocres que deriven los fondos reservados para la educación hacia oscuros propósitos a espaldas del pueblo, seguiremos en la oscuridad total a pesar de contar con Itaipú y Yacyretá.

Mientras no se encaren planes de alfabetización y no me refiero a saber sumar, restar, leer alguna cosa y saber firmar. Me refiero a darle nociones más profundas que lo saquen definitivamente de su pequeño mundillo, alejado de la civilización en la cual se desenvuelve.

De lo contrario Paraguay seguirá tristemente por la misma senda, mirando como nuestros vecinos despegan y nosotros seguiremos chupándonos el dedo como imbéciles. Como todo lo antedicho es demasiado estresante, pero real; deseo que terminemos este comentario con algo risueño para que no se amarguen el resto del día.

Cuentan las malas lenguas, que había un hombre llamado Gumersindo, que era muy bruto el pobre, ya que una vez le dijo al dueño de la estancia donde trabajaba:
…Fíjese patroncito que juimos al dotor y le dije: mire dotor, es que tenemos un problema: mi mujer y yo queremos tener condescendencia y no podemos, pero no sabemos si es porque yo soy omnipotente o mi mujer es esmeril.
…Desdiantes juimos a otro dotor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como ademá la operaron de la basílica, no sabemos si eso tiene algo que ver.
A mi desdiace años mi operaron de la protesta y a lo mejor eso me dejó escuelas en el cuerpo…

…Nos dijeron que juéramos con otro dotor, pero en la capital, que dizque era muy güeno. Con dicirle que en la consulta tenía dos teles conetadas a una antena paranoica.

…En esa consulta, a mi mujer le hicieron una coreografía y el dotor nos dijo que no veía nada raro y nos recomendó que hiciéramos el cojito a diario…
…Entonces por 15 días ella y 15 días yo, nos estuvimos haciendo los rencos, pero nada…
…Nos juimos a otro dotor que nos dijo que hiciéramos vida marítima más seguido. Y nos juimos pallá pa la costa y en todas las playas hicimos vida marítima, pero nada, eso no ha injluido…
…Mas bien yo lo que creo es que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano, pero ella dice quesque lo que yo tengo es un problema de especulación atroz, pero un compadre me dijo que ella puede ser libiana…
…Usté qué piensa patroncito???
Y el patrón le respondió, tras pensar unos instantes: don Gumer, yo creo que tu mujer te está engañando…. Ella debe estar tomando pastillas anticorrosivas….