SOLA SIN ESTAR ANGUSTIADA

Las mujeres solas que quieren formar una pareja estable, generalmente cuentan con un elemento que puede llegar a interferir negativamente a la hora de iniciar una relación: es la ansiedad. Una actitud que asusta a los hombres, y solo consigue que estos huyan despavoridos. 
No existe ninguna mujer, por más inteligente que sea, que no demuestre tarde o temprano, su angustia. Por lo general esto sucede ante la posibilidad que “el pescadito” escape del anzuelo, y sintiéndose inútil e impotente para retenerlo, se  trastornará por una asfixiante ansiedad, cometiendo groseros errores.  


Uno de los más comunes, es no asumir el tiempo transcurrido ni la edad cronológica que se tiene. Resaltan mentalmente las marcas del tiempo en su cuerpo, en vez de minimizarlos. Se torturan  comparándose con las modelos o al ver un ícono estético utópico, por lo que se deprimen y pierden la última pizca de autoestima. 

No toman en cuenta que para el hombre, un pecho prominente o una nalga dura, pueden pasar a un segundo plano cuando hace entrada una sonrisa seductora, una simpatía arrolladora o una conversación amena, fluida e inteligente. 
Lo que sucede es que la mujer se deja influir por biotipos imaginarios de seducción a los que ya sabe de antemano, que no puede competir.
Otra cosa que traiciona a la mujer, en su complicado y zigzagueante razonamiento, que transforma un simple acto de seducción en un complicado sistema de trampas y cepos para poder atrapar a una pobre víctima. Es lo único que ella piensa, en una primera cita. En vez de hacer las cosas más sencillas y esperar que la situación se desarrolle sola y sin más expectativa que pasarla bien.


Este devaneo solo provocan que a la mujer le aflore sentimientos de inseguridad, se sienta inferior y se torne temerosa. Solo tiene ojos para ver los defectos del hombre y omitir aquellas posibles virtudes. Y en caso de hallar alguna, le parecerá muy poca cosa.

Es la misma mujer quien se encarga que el misterio que la rodea, se enturbie mucho más; en especial si su filosofía de vida es complicada de por sí. Probablemente lo acentué, por lo que únicamente logrará que cualquier hombre se canse de ella y la abandone definitivamente.


Las confesiones de malas experiencias vividas, que tanto les gusta contar a ellas, pretendiendo conmover a su ocasional conquista, solo lograrán desanimarlo. Porque esos sucesos forman parte del aprendizaje, que la vida nos imparte. Pretender ser una mártir, ante estos acontecimientos, solo desilusiona a quien las escuche. 


Otro tema que espanta definitivamente a los hombres, es esa necesidad obsesiva y compulsiva de ser mamá. En especial,  aquellas mujeres a las cuales el reloj biológico ya no corre si no vuela. 

Entonces deciden buscar parejas solo con ese único propósito. El hombre lo intuye y se siente usado y burlado. Por concretar el sueño de ser madre; en una relación donde lo único que se le permitió aportar fue su semen.


Este tipo de mujeres, por motivos desconocidos, prescindirán de todo varón y criarán a sus hijos, lejos de los ojos del que fuera su padre. Por lo general, nunca se entera que lo ha sido. Buscarán su independencia económica, tendrá relaciones ocasionales  superficiales y con el tiempo se convertirán en viejas amargadas. Despotricarán contra todos los hombres, pero nunca confesarán que jamás intentaron entenderlos.

Otras, las que les gusta más la seguridad de tener cerca a un proveedor de dinero y algunas comodidades; intentarán retenerlo usando todos los medios y recursos al alcance de la mano, pero gozando de cierta autonomía y sin un compromiso serio de por medio. La relación dependerá de la avidez y codicia de la mujer y el grado de asfixia que le provoque a la pobre víctima.

Existe un tercer tipo de mujer, no demasiado preocupada por quedar embarazada, ya que cuenta con varios hijos, de anteriores relaciones. Ellas intentarán un nuevo acercamiento, pero sin perder su libertad. Sus únicas dudas consisten en la duración de la convivencia, ya que el ocasional pretendiente estará demasiado acotado y cubierto por estrictas reglas hechas por ellas mismas.
La relación de pareja se construye de a dos, lentamente, con amplios aportes diarios de cada uno de los integrantes, pero sin perder la individualidad y sin subordinarse al otro.

Siempre la ansiedad hace que las mujeres empleen tácticas inadecuadas que harán, finalmente, que el buen intento del comienzo, termine, por lo general, en un rotundo fracaso. 

Sin embargo, el peor de los temores a que se expone una mujer es el miedo a la soledad. Esta siempre fue una mala consejera a la hora de la búsqueda de pareja. La soledad hace que se baje la guardia y que los ojos se cubran con una gruesa venda. No se verán defectos, solo virtudes. No importará quienes forman su familia ni las actividades a las que se dedique.

Lo triste es que no escuchará las advertencias de nadie, y acusará a todos de envidiosos y querer separarla del amor de su vida. Cuando realmente caiga la venda, le parecerá que el mundo se le viene encima y sentirá aún más el fracaso, al profundizarse esa sensación  de soledad, que la embargará.

Por lo general la mujer jamás aprovecha los momentos en que no tiene pareja para replantearse los errores cometidos, sin recriminaciones ni culpas. No intenta reencontrarse o bucear en su interior sobre lo que quiere y lo que no. Solo se encierra en sí misma y rehúye conocer gente o fortalecer las viejas amistades.  

En esta fase, la angustia le hará cometer más errores que les costará muchas lágrimas. Intentaran volver con alguien con quien la relación no funcionó, o aceptará a cualquier individuo, con tal de no sentirse sola. Lo mejor de todo es tener cierto tiempo para meditar, ponerse metas, esclarecer los objetivos y dejar que el tiempo decante todo lo malo sucedido.

Si una mujer logra estar sola, sin angustiarse, por algún tiempo, y es capaz de conseguir el justo equilibrio entre lo que siente y lo que piensa; es muy probable que con algo de paciencia, haya una posibilidad que aparezca en el horizonte, la persona indicada, que tanto ha esperado y que la haga feliz por el resto de su vida.

COMO PELOTA “TATA”

En nuestro país existen muchos temas que figuran como materia pendiente, ya que son postergados indefinidamente, como si el paso del tiempo fuera parte de una mágica solución. Mi abuelito decía: “los problemas se solucionan en el momento, porque si no, crecen tanto, que luego es difícil resolverlos


Esto sucede con el tema indígena. Algo que de haberse resuelto en su momento, jamás hubiera llegado a tener la proporción de un desarraigo social, como lo tiene hoy. 

Nuestra gente no tomó conciencia del terrible impacto negativo que tiene en  nuestra cultura autóctona, la destrucción continua y paulatina de una parte indisoluble del verdadero origen y del que la mayoría reniega. 


Y quizás sea esto, el nudo de toda la cuestión. Sentirse acomplejado interiormente por tener algo que ver con esta raza, de la cual, el que más o el que menos tiene un cierto parentesco. Pero ciertas enseñanzas, grabadas a fuego, en determinadas épocas de nuestra trágica historia, ha hecho que todo lo proveniente de los indígenas, sea ordinario, ignorante, estúpido, o propio de “mongos”. 

Hasta el mismo idioma guaraní fue prohibido y reivindicado en varias oportunidades. Inclusive con amenaza de sufrir serios castigos. 

Hoy en día, en muchos claustros universitarios, el que habla guaraní, es marginado, por considerar que es idioma de “indio” o de “campesino” recién llegadito de la campaña. 

He visto en repetidas ocasiones, como una indígena, con varios hijos a cuesta, como la gente tiende a cambiar de vereda o alejarse de ella, lo más rápido posible, como si tuvieran algún tipo de malsana radiactividad  tipo Fukushima, que nos puede contagiar. Sin contar que es difícil que un conductor de un ómnibus público de pasajeros, quiera transportarlos. Aún teniendo el dinero en la mano. 

Solo sirven como figuras decorativas o parte de una escenografía creada para los turistas. Ahí, aparece el orgullo de tener en las venas, la noble y bravía sangre guaraní. Pero cuando los turistas dan media vuelta y prosiguen su excursión; continuamos de modo hipócrita como siempre, haciendo burdos chistes sobre “kachikes” y riéndonos de cuan estúpidos son. 

A esto se resume gran parte del problema. Por lo tanto, tengo la  certeza, que todos los errores cometidos por nuestra generación, desde el punto de vista político, económico y ecológico, también se tendrá que agregar al problema indígena. 

Corriendo el riesgo que nuestros hijos, nietos y bisnietos nos lo vayan a recriminar por no haberlo solucionado en su momento. 

Suponiendo que esta cuestión siga vigente, por los tiempos de los tiempos, llegando hasta ellos como una pesada herencia, propia de nuestra ineptitud para resolver un tema solucionable, si existe voluntad política y una prioridad de este o cualquier gobierno. Pero como los indígenas no dan votos, ya que la mayoría, son nómadas y los hijos son tenidos fuera de todo servicio sanitario.  

Tampoco tienen cédula ni les interesa los problemas que tienen los “blancos” entre sí. A ellos les da lo mismo ser colorados o liberales, si es que le llevan una bolsa con alimentos o medicamentos. 

Serán momentáneamente del color del que se los provea. Para luego sumirse en una total indiferencia.

Al final de cuentas, ellos no se sienten paraguayos. Ni tampoco les interesa serlo. Para ellos, los límites entre países lo colocaron los hombres blancos. Por eso cruzan países como pancho por su casa. Nunca uno se debe de olvidar que la marginación es una de avenida con dos manos, una que va y otra que vuelve. Por lo que si nosotros los subestimamos, ellos también lo hacen. 

Ahora, en Ciudad del Este, se ha desatado otro desagradable capítulo, de la misma novela. Resulta que en un predio municipal, donde hasta hace poco, funcionaba una humilde escuelita, y que no lo hace más por motivos meramente burocráticos que existen en el Ministerio de Educación, ya que ni ellos mismos saben en cual palo  están parados. 

Ahora bien, nadie sabe que descerebrado, ha resuelto por su cuenta  y sin consultar a los posibles damnificados, instalar en esa escuelita, un albergue transitorio, para niños y adolescentes indígenas que  deambulan por la Terminal de Ómnibus. Para ello, convocaron a los vecinos del barrio, solo para informarles del hecho consumado. 

Por lo que era de esperarse que todos los pobladores del barrio, pusieran el grito en el cielo. No solo por no ser consultados, si no  prever el impacto que esta radical mudanza tendría dentro de la comunidad. Para colmo de males, se les pidió de forma hipócrita que se involucraran dentro de aquel descabellado y ridículo proyecto. 

Si bien el terreno es municipal y nadie lo niega; toda la edificación ha sido costeada, guaraní sobre guaraní, con el esfuerzo de todos los padres y sin ayuda estatal. La escuelita barrial como tal, desapareció por ineficiencia del MEC, ya que hay otras abarrotadas de chicos y esta, paradójicamente, se encuentra vacía. 

Entonces, las autoridades para evitar roces inútiles con la gente del barrio; les saca una escuela pero les promete entregar un dispensario médico. Trato hecho y caras felices. Pasado el tiempo, no hay dispensario pero les enchufan un albergue provisorio para los  indígenas. En resumen el manoseo recibido por los vecinos, no lo merecen. La municipalidad también quiere sacarse a esta “pelota tata” que les quema las manos en la zona de la terminal, pero esconder la basura bajo la alfombra tampoco es solución. 

Y mucho menos cuando anuncian que esto será temporario y todos sabemos que temporario en Paraguay significa definitivo. Los indígenas no pueden ser refugiados en su propia tierra, por eso deben vivir en su hábitat natural, pero no en guetos, siempre apoyados con asistencia técnica y sanitaria, así como crearles un mercado donde puedan vender sus productos sin intermediarios.

Con esto, ellos si pueden recuperar su propia identidad y autoestima, después de tantas humillaciones y vejámenes sufridos. Pero actuando con total indiferencia, como lo hace el INDI, que vive a expensas de la desgracia aborigen, ya que de solucionarse el tema esta repartición ya no tendría sentido. Porque en realidad, lo único que ha hecho, desde su creación, fue sacarse el tema de encima como si fuera una simple “pelota tata”. 

SOPLAN AIRES DE LIBERTAD

Todo empezó en Túnez, pero no por casualidad. Si no como un broche final, tras 23 años de soportar un férreo gobierno tiránico, cuya cabeza visible era el dictador Ben Alí. La gente, hastiada de sus constantes abusos de poder, decide salir a la calle para exigir más libertad ante las reiteradas injusticias de su cruento régimen. 


Luego de varias semanas de violentas protestas callejeras, seguidas de una áspera represión policial, que deja 78 personas muertas, 94 heridos, y un costo, que se aproxima a los dos mil millones de dólares. Este descontento tunecino ha llegado a sacudir hasta la raíz misma del mundo árabe, regido por una mayoría de líderes autocráticos que presiden los destinos de gobiernos totalitarios y represivos. 
La ola de protestas ha tenido como origen, algo no tan desconocido, para nosotros, los latinoamericanos, como el brutal desempleo, los constantes sobornos y la cotidiana represión cada vez que algún ciudadano intenta manifestarse y dice cosas que al sistema le desagrada. 
Este ha sido el verdadero germen que ha venido incubándose por largos años, siendo las nuevas variantes, de esta época, las palabras “jóvenes”, “Islam”, “Internet”, “redes sociales” y “libertad”. 
Son los jóvenes los que pretenden derrumbar, en la segunda década del siglo XXI, mil años de un cruel feudalismo, especialmente en países riquísimos, bendecidos por el toque del petróleo en su subsuelo, pero con una riqueza que nunca fue distribuida a más de 50 familias, en cada uno de aquellos países. 
Lo que los más ancianos han soportado con verdadero estoicismo, agachando la cabeza y viviendo en un cuasi régimen de terror; hoy los jóvenes parecen decir basta a las pocas expectativas laborales, se encuentran totalmente cansados del nepotismo de unos pocos oligarcas que se han atornillado a la silla presidencial. 
Los jóvenes no exigen nada fuera de la lógica, solo que estos pedidos, en el mundo árabe, suenan como cosas extraordinarias e impensadas para una sociedad tremendamente injusta y demasiado verticalista. Ellos solo desean una apertura democrática, cierta libertad de oportunidad y por supuesto de información. 
Como antes dije, algo se estaba incubando y nuevas variantes se incorporaron. La chispa fue en Túnez, con la muerte del joven Khaled Said, un vendedor ambulante, que se suicidó “a lo bonzo”, en protesta por las pésimas condiciones económicas y el trato recibido por la policía. 
Y el egipcio Mohammed Bouazizi también muerto por ocurrírsele crear un grupo en Facebook, para denunciar la tortura policial, la corrupción, el estado de excepción permanente, la falta de oportunidades y la total ausencia de libertad en su país. Estos dos jóvenes representan a centenares de miles de ciudadanos árabes, ansiosos por librarse de las cadenas de la opresión. 
Pero Túnez y Egipto solo han sido el comienzo de un proceso que parece irreversible. Se muestra tan arrollador que difícilmente tenga marcha atrás. En Yemen, AliSaleh Abdalá, ya lleva 30 años en el poder y hasta el momento de escribir este comentario, ya existían 2 muertos y 19 heridos, producto de los serios levantamientos llevados a cabo en estos días. 
En Egipto, donde las cosas fueron más serias, dejaron un saldo de 365 muertos, 2349 heridos de distinta gravedad y unos 3 mil millones de euros de pérdida, especialmente cuando un millón de turistas huyeron despavoridos ante el posible cierre de fronteras y quedar varados en medio del fuego cruzado. 
Mientras tanto, la tensión crece en Bahréin, al toman el Ejército y la Policía su capital. Varios corresponsales extranjeros han denunciado agresiones, durante la manifestación, por parte de las fuerzas represivas. Solo se habla de 6 muertas y 200 heridos, pero esto recién se inicia. 
El comienzo de las pruebas de Fórmula 1 en Bahréin ha sido suspendido por tiempo indeterminado. El rey ha desoído innumerables reclamos sobre derechos humanos e injusticia social. 
Libia tuvo su “Día de la Ira”, para intentar acabar con el régimen autoritario de Mouamar Gadafi, quien ya dura 42 años en el poder. Argelia, Jordania, y Marruecos tampoco se han librado del virus de la libertad. En este reino, ya han muerto cuatro jóvenes. Para evitar las protestas, Mohamed VI ha propuesto abaratar los alimentos de primera necesidad y subvencionar los hidrocarburos. 
Mientras tanto Israel se encuentra expectante por los sucesos de Egipto. Teme que luego de Mubarak se instale una inestabilidad política y apuesta a que Mubarak logrará mantenerse en la cresta de la ola a pesar de todas las protestas. La mayoría de los gobiernos de occidentales se alegran por estos tímidos intentos de apertura hacia sistemas más democráticos. 
Pero lo más llamativo del caso es que la juventud no reniega del Islam, ni mucho menos; solo que la vive con mucho menos fanatismo, pero que si está fastidiada con la perpetuidad de los dirigentes que rigen los destinos de los diferente países árabes. La crisis económica y el pequeño mercado de trabajo potenciaron sus frustraciones, transformándola en una rabia incontenible. 
Aprovecharon la popularización de las redes sociales, aún con su carga de censura, para organizarse en sus movilizaciones. Pero lo más llamativo del caso, es que las protestas han llegado hasta Irán, el más fundamentalista de los países árabes. La Policía usó gas lacrimógeno contra los manifestantes en las plazas Enghelab y Imam Hossein, mientras coreaban consignas contrarias al presidente Mahmud Ahmadinejad. 
Los opositores al duro régimen están siendo perseguidos y encarcelados. Hasta hoy, siempre el mundo árabe se mantuvo al margen de los procesos democratizadores. Tal vez por ser esto muy útil a las necesidades de los gobiernos de EEUU y la Comunidad Europea, quienes siempre conservaron un silencioso apoyo moral y económico a estos regímenes. 
Ahora intentarán hipócritamente desdecirse de tales actitudes, pero ya todos sabemos como funciona la hipocresía en cuanto se muevan intereses mezquinos. Los frescos aires de libertad soplan en los países árabes y es de esperar que dentro de poco se vean los frutos del hecho político – social más importante de este siglo. AMEN.