MIRA EL BOSQUE Y NO AL ÁRBOL

Como en muchas oportunidades ya les he comentado, recibo una cantidad aproximada de 60 correos electrónicos por día. De esos, 25 son no deseados o simplemente pura basura publicitaria. De los que me interesan, encuentro correos de diferente tenor. Generalmente mucho humor, algunos religiosos, otros poéticos, políticos, algunos de contenido bastante personal tanto como los infaltables eróticos o de un subido tinte porno.


Sin embargo hubo dos de ellos que realmente me llegaron a impactar; quizás  por la contundencia de sus imágenes o tal vez porque tu texto me sonaba bastante lógico. Resulta que, por obra de la casualidad, justo coincidía con un hecho que se producía aquí mismo, dentro del ámbito de las Tres Fronteras.

El primero de los correos, hablaba sobre la desmedida y exagerada reacción en el mundo a consecuencia del asalto por parte del Ejército israelí, a un barco turco, integrante de la flotilla que se dirigía a Gaza,  con ayuda humanitaria y que pretendía romper el bloqueo al que está sometido este territorio, por parte de los israelíes. 

El asalto se produjo en aguas internacionales y su trágico saldo fue de nueve muertos, todos ellos ocupantes del barco. Esto es realmente muy lamentable, y no comparto la violencia, venga de donde venga.

También aludía a las violentas manifestaciones ocurridas en Inglaterra, Francia, Bélgica, Venezuela, Turquía, Argentina, Alemania, Grecia, India, Italia, Indonesia y España principalmente, pidiendo el fin del sangriento bloqueo y que hubiera paz en Medio Oriente.

Este correo me llegó desde Israel y quien lo enviaba, es un asiduo y devoto lector que descubrió un comentario mío, en el blog de Ultima Hora de Ciudad del Este, allá por diciembre del 2007 y que  tras su pedido de aceptación en mi MSN, nunca hemos dejado de intercambiar información, a través de los mensajes. Con el tiempo creo, que hemos forjado una sincera amistad. 

Esto independientemente de las opiniones que ambos pudiéramos tener con respecto a cualquier tema y respetuosamente pudiéramos discordar.

El segundo correo, llegado a través de una querida amiga, a quien conocí en Foz de Iguazú, en la Feria Internacional del Libro, también era otro Power Point y mostraba imágenes desgarradoras sobre la vida que se lleva en Irán y en donde su actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, ha implantado un régimen de terror para aquellos que transgredan mínimamente  las leyes islámicas.

Me impresionó el trato inhumano que se les da a las mujeres, con castigos que van desde latigazos en plaza pública, hasta derramamiento de aceite caliente, llegando hasta la muerte por lapidación o ahorcamiento. Aún por faltas que no son tan terribles para nosotros los occidentales. Hasta ver este material pensé que esto era cosa del pesado, pero por lo visto me equivoque y mucho.

Este sádico presidente que se jacta de no tener homosexuales en su país, simplemente porque los manda encarcelar y allí mismo los  golpea o azota o simplemente los hace ahorcar en plaza pública, como ejemplo ante la sociedad, solo por ser y sentir de un modo diferente. 

Este es el gran amigo de Hugo Chávez que siembra terror en su país y que posiblemente tenga a medio armar, dos bombas atómicas con uranio empobrecido. ¿Ustedes se imaginan dos bombas atómicas, en manos de un demente fundamentalista, lo que puede pasar?  

El tercer hecho fue la manifestación promovida por la colectividad árabe, radicada tanto en Foz de Iguazú como en Ciudad del Este y que me hizo pensar en muchas cosas. Entre ellas, que este es uno de los temas más espinosos que he tenido que tratar y que para que sea un comentario creíble, no puedo tomar partido por ninguno de los dos bandos.

No puedo presentar a Israel como una cruel bestia que ataca sin ninguna razón, a los inocentes palestinos. Ni a los muchachitos de Hamás, que se escudan detrás de los palestinos y que utilizan a las mujeres, niños y ancianos y desde esa posición, lanzar andanadas de misiles a Israel. Esto trataré de no decirlo.

Pero si defiendo el derecho que tiene Israel a resguardar sus límites y, por lo tanto, al reconocimiento de unas fronteras seguras por parte de la comunidad internacional; como también defiendo el inalienable derecho que tienen los palestinos a contar con un verdadero Estado propio en territorio palestino.

A esta altura de los acontecimientos, pienso cuando se toma partido por uno u otro lado, las cosas deben ser racionales y equilibradas para que finalmente puedan ser totalmente justas. Aquí tiene mucho que ver con la desinformación, ya que muchos opinan sin tener la más mínima idea de los antecedentes históricos y políticos en que acontecieron los sucesos en cuestión.  

Sin embargo lo que más me inquieta de todo este asunto es, ¿qué hacía esta misma gente, de todos los países ya nombrados e inclusive la colectividad islámica de las Tres Fronteras, mientras se sucedían verdaderas masacres alrededor de todo el mundo?, ya que tanto aman la paz en la Tierra.

Si bien tenemos que durante el Conflicto en Gaza-Israel (2008-2009) se originaron alrededor de 1.000 muertos, por citar un ejemplo, cuando en otras latitudes se producían algunos de los más espantosos genocidios que ha soportado la humanidad, como pueden ser:
  
1.     Genocidio kurdo (Irak)  (1989-1996) – 150.000 muertos.
2.     Democidio en Uganda (1971-1979)- 400. 000 muertos
3.     Guerra en Yugoslavia (1990-2000) – 140.000 muertos
4.     Genocidio en Papúa Occidental (1961-Presente) 100.000 muertos
5.     Represión en Timor Oriental (1975-1990) – 200.000 muertos
6.     Genocidio en Ruanda (1994) – 800.000 muertos
7.     Represión política en Camboya (1975-1979)-2.000.000 de muertos
8.     Genocidio en Etiopía (1974-1991) – 400.000 muertos
9.     Atrocidades en Bangladesh (1971) – 1.500.000 muertos
10.  Guerra civil en Guatemala (1960-1996) – 200.000 muertos
11.  Guerra civil en Afganistán (1979-Presente)–1.500.000 muertos
12.  2da. Guerra en el Congo (1998 – 2003) – 4.000.000 muertos 
¿Por qué no salieron entonces a la calle a pedir por la paz en África, en el Sudeste asiático o en Latinoamérica? ¿Por qué no exigieron a su gobierno que cortara las relaciones con los estados genocidas? ¿Por qué no boicotearon los productos indonesios, camboyanos, congoleños, serbios y ruandeses?

En cada uno de esos países ocurrieron miles de “Gazas” sin embargo seguían mirando, cómodamente sentados en sus sillones favoritos, los noticieros y sin que se les moviera un solo pelo de sus cuerpos. ¿Qué tiene Israel de especial? Porque los israelíes son tan malos y los de Hamas que se escudan entre los niños, mujeres y ancianos palestinos son los buenos?

Todavía existen decenas de conflictos sangrientos alrededor del mundo. Como el baño de sangre en Darfur (Sudán) que entre el 2003 hasta hoy, arroja un saldo de 300.000 muertos. ¿Conoces alguna manifestación que haya exigido a algún gobierno para que presione a terminar esa ola de crímenes? Claro que no, si nadie sabe donde queda Sudán.

Tampoco he visto que las muy preocupadas mujeres islámicas que tanto buscan la paz en el mundo, hayan hecho alguna manifestación, pidiendo por un mejor y más humano trato hacia sus congéneres, tanto en Irán, Afganistán como en otros países islámicos. 

Tampoco me acuerdo de haber visto manifestaciones en contra del millón de violaciones serbias a mujeres islámicas. Mucho menos sobre las 300.000 mujeres que sufren ablación del clítoris, por año, en muchos países musulmanes.

Ahora bien, si deseas realmente luchar de corazón para que haya  paz en el mundo hazlo de manera coherente, equilibrada y si es posible lo más neutral que se pueda. Infórmate primero y luego opina. Revisa y coteja primero tus fuentes de información. Por eso te pido que mires muy bien al bosque y no derroches todos tus esfuerzos solo mirando al árbol. 

Volviendo al blogging

…O por lo menos al guest blogging. Oscar de Finanzas Canada me invito a compartir una opinion acerca del PIB, un tema de Economia, les invito a que pasen y lo lean si les interesa el tema, el articulo se titula “Reflexiones acerca del PIB per cápita

Como andamos por casa? Luego de 2 años aquí se puede decir que tenemos una rutina bien formada y volvimos a estar como estábamos en Paraguay.  Es decir cada uno a lo suyo, un día normal llevo a Enzo a la escuela luego a mi esposa a su trabajo y voy al mio, a la salida busco al niño de la escuela y luego a su madre. Queda un día largo entre las 5 y las 9 de la noche en esta temporada, donde podemos hacer actividades en familia o planificar el futuro. Aun quedan muchas cosas por hacer, por definir, todavía no sabemos si nos quedaremos en Montreal o iremos para otro lugar, si abrimos una empresa propia o nos dedicamos a terminar de convalidar títulos, si buscamos mejoras laborales y/o realizamos mas estudios. Y así cada paso implica tomar decisiones pero como nadie lo apura a uno se puede meditar bien y elegir el curso de acción adecuado.

En cuanto al blog, antes de venir aquí siempre me preguntaba que pasaba con aquellos que dejaban de escribir y desaparecían del mundo virtual. Es el ciclo natural del bloguero inmigrante a Canada parece ser. Supongo que cada uno tendrá sus razones personales, en mi caso particular la razón es que deje de leer acerca de Canadá. Ya no recorro los blogs, foros y listas de correo buscando información. Entonces no me queda mas nada que compartir pues comencé con esto simplemente compartiendo lo que iba encontrando por el camino. Llegaran mas posts me imagino pero la temática quizás sera diferente, el tiempo dirá y tal vez ya no quede ningún lector de todos modos, gracias por la paciencia si alguno llega a leer esto. Un abrazo a todos… 🙂

SOJA Y MISERIA

El suelo paraguayo en diez años, ya da los primeros ejemplos de la desertificación y un grave envenenamiento del suelo y napas a causa del peligroso glifosato. Como es un monocultivo, ha hecho que se deje de plantar otros rubros que ahora hay que importar.

Aunque parezca mentira, para tener una plantación de soja con buen rendimiento, se debe infringir todas las leyes ecológicas que existan. De esta actividad solo pueden ganar unos pocos, y precisa una mínima mano de obra, ya que todo lo hacen las máquinas. 


Varios fueron los motivos para que este monocultivo se convirtiera, de la noche a la mañana, en el “rey de los cultivos”. Primero fue el gran rinde que tiene por hectárea. Segundo, los precios que nunca han dejado de trepar hasta las nubes.


Tercero, la gran demanda que el mercado consumidor potenció hacia los derivados de la soja, como la leche, leche con distintos sabores, carne de soja, raciones para el ganado y animales domésticos, todo en base a una publicidad muy bien estructurada: “sea sano, consuma soja”.
Sin embargo esto fue el principio de los males, ya que con las constantes subas del barril de petróleo, que en 10 años pasó de 10 a 145 dólares, y obligando a la industria automotriz, a buscar combustibles alternativos.

Es así que nace el “biodiesel”, que es básicamente aceite de soja mezclado con el diesel, en proporciones que van de acuerdo a las recomendaciones hechas por las terminales automotrices. 

Esto significa que el “biodiesel” comenzará a rivalizar con la soja como grano y por lo tanto, se arrasarán más bosques y selvas, y todo lo que sirva como alimento subirá de precio hasta que se haga inaccesible, especialmente para las clases más postergadas.

¿Si la soja mueve tanto dinero en Paraguay, porque hay tantos pobres? En la actualidad, de cada 100 paraguayos, 32 viven bajo la línea de pobreza, Pero en los departamentos del norte, esta cifra trepa al 60%, Casualmente, estos son las que desde un poco más de 10 años, recibieron el mayor avance de la soja.

Este plantío es sinónimo de monocultivo y grandes extensiones totalmente mecanizadas, Para que se tenga una idea general de cómo los productores de soja han ocasionado un gran daño ambiental, es que provocaron la destrucción masiva de 21 millones de hectáreas de bosques en Brasil, 14 millones en Argentina y 2 millones y medio en Paraguay.

Lo más resaltante de todo este tema, es que este monocultivo no permite plantar otra cosa a su lado, como tampoco los agro-tóxicos que lo acompañan, Es por eso que la soja ha desplazado a otros cultivos alimentarios,

La superficie sembrada con arroz, frijoles, maíz y trigo ha disminuido en Brasil entre 1991 y 2005, mientras que el área dedicada a la soja se ha triplicado en el mismo período. La misma historia se repite en Argentina, donde la producción de muchos alimentos básicos, entre ellos, pasturas para el ganado, arroz, maíz, trigo, papas y lentejas, ha caído a tal punto, que Argentina ahora debe importar para abastecer su mercado interno.

Al mundo se lo ha engañado diciéndole que con el invento de las semillas transgénicas el hambre del mundo se iba a terminar, al contrario, la realidad muestra que con cada cosecha, la línea de pobreza se amplía, tanto como la espantosa desigualdad a la hora del reparto que el mismo Estado propicia.

Paraguay no debe seguir el ejemplo de los vecinos, Nuestro país debería prestar atención al desastre ecológico que sufren Brasil y Argentina, primer y tercer productor mundial de soja, respectivamente, La plantación de soja se inició en Paraguay en fechas mucho más recientes que los vecinos, con la llegada de los colonos brasileros, en los comienzos de los 90.

A partir de allí, comenzamos a ser solo un engranaje dentro de la política neoliberal, incrustada dentro de las grandes compañías productoras de las semillas manipuladas genéticamente por Monsanto y Cargill, y en especial, la semilla llamada “Round Up Ready”, una variedad propiedad de la norteamericana Monsanto, muy resistente al glifosato, que por otra casualidad también es de Monsanto.

En pocos años, el país se convirtió en un desierto verde, las plantaciones de soja arrasaron con millones de hectáreas de montes y los ecosistemas, virtualmente desaparecieron. Comenzaron a verse la ruina de miles de productores y campesinos que fueron empujados por los colonos brasileros, que con motosierras y topadoras, cambiaron el paisaje visual del país, también se está terminando con la tradicional riqueza de la biodiversidad, que tanto orgullo nos proporcionaba.

En la actualidad, en Paraguay, la soja ocupa el 55% del área total sembrada, y las ganancias relacionadas con este cultivo y sus derivados, generan el 30% de las divisas que entran al país, Paraguay con 6,8 millones de toneladas, ha trepado en pocos años al puesto 6 entre los grandes productores mundiales, pero a un costo que debería ser contemplado por el propio gobierno. Cuanto más soja, más pobres.

Si nos remitimos en los términos directos y fríos, la soja no ha dejado nada importante en nuestro país, si se tiene en cuenta que mueve muchísimo dinero, de esto solo ganan los vendedores de maquinarias, los de agro-insumos, y los grandes sojeros, porque los pequeños, solo viven bien, pero con la zozobra climática, y el rinde por hectárea no les permite grandes lujos.

La soja, según el modelo impuesto globalmente por las grandes compañías multinacionales, no permite la utilización de gran cantidad de mano de obra, ya que una cosechadora de última generación, hace el trabajo de 60 a 70 personas.

Esta no se queja, no se sindicaliza, no pide aumento y no es necesario darle bonificación familiar. Quizás si se la industrializara o se le diera cierto valor agregado, quizás la cosa cambiaría un poco; pero no es así. Tanto Brasil como Argentina y Paraguay han crecido increíblemente sus áreas de cultivo, pero eso no ha hecho que la miseria se haya desterrado, al contrario, tiende a incrementarse con cada cosecha.

Como es posible que países tan ricos en la producción de alimentos tenga una mortalidad creciente por desnutrición e inanición, suena trágico e irónico. Quizás el problema más grave, es que la soja es un gran concentrador de riquezas, y los gobiernos de dichos países, no han sabido o no han querido, hacer una mejor y mayor distribución de los capitales, con un fin meramente social.

El destino de Paraguay es convertirse en un desierto. La pérdida de la biodiversidad es un denominador común en los tres países. Según cifras extraoficiales, en Alto Paraná, Itapúa, y Canindeyú, en los últimos 6 años, desaparecieron unas 1700 granjas lecheras, mermó la producción de maíz y trigo.  El cultivo de arroz, se redujo en 44% y girasol en un 34%, a nivel nacional.

En localidades donde se sembraban batatas, papas, lentejas, repollos, ají morrón y otras hortalizas, hoy se siembra solo soja, muchos de estos alimentos, deben hoy, ser importados, el algodón que es un producto tradicional paraguayo y que goza de buena reputación a nivel mundial, desde la época de la colonia, también ha sido absorbido por la soja.

Actualmente los planes de reforestación están solo en los papeles mientras se arrasan 50 hectáreas de bosque todos los días, inclusive de los Parques Nacionales. Ya nadie habla del niño Talavera, una de las tantas víctimas que el glifosato se ha cobrado en nuestro país.

Todos los casos de envenenamiento tanto por fumigación, en arroyos o manantiales y de la misma tierra, han sido perversamente escondidos. Todas las parcialidades indígenas muestran distintos porcentajes de envenenamiento por agro-químicos, que sufren como un castigo más, solo por existir.

La solución a este problema no es tan difícil, pero es casi seguro que los distintos gobiernos cuyos países son grandes productores y exportadores de granos y semillas transgénicas cederán de inmediato ante las presiones de quienes tienen el máximo poder económico, arrodillándose ante ellos como lo hicieron siempre.  ¿Y el bienestar de sus pueblos?, bien gracias.