Todas las ciudades del mundo tienen algo que las caracteriza e identifica casi de inmediato, haciéndolas únicas e inconfundibles. Rio de Janeiro tiene a su Cristo Redentor, París a su Torre Eiffel, Londres a su Big Ben, Moscú a su Iglesia de San Basilio, Copenhague a La Sirenita y Buenos Aires a su Obelisco.
Nosotros aquí en Ciudad del Este, también poseemos un ícono que nos distingue de las demás. Ese algo es el mismísimo Lago de la República. Esta postal que nos identifica en todo el mundo, es más que un espacio de recreación o esparcimiento de todo el distrito. Es un monumento histórico en sí mismo, ya que su construcción está ligado al primer decreto, posterior a la fundación de aquella primitiva Ciudad Presidente Stroessner.


