Eso es Jorge Pizarro: una basura tóxica desechada de la televisión de su propio país.
Por todos los antecedentes que vemos de él, Pizarro fue y es motivo de burlas y centro de las críticas de programas de humor y de programas de contenidos más serios.
Los empresarios y empleadores paraguayos sucumben ante cualquier chanta con tal de que sea argentino. Así ha venido cada ejemplar a enseñorearse de nuestra televisión siempre desde posiciones gerenciales.
Pizarro no vino a aportar nada que los periodistas paraguayos no sepamos, salvo que se dedique a enseñar cómo hacer el ridículo en televisión.
Pizarro ha venido a humillar a los periodistas de Canal 9, lamentablemente ante la nula reacción de los humillados.
¿Qué credibilidad puede tener ahora un noticiero de Canal 9 presentado por periodistas denigrados, obedeciendo a un buey corneta con ínfulas?
Pero está claro que a los empresarios que manejan el canal les importa un bledo todo y un día de estos lo van a poner al Pato Donald manejano sus noticieros sin que la opinión pública pese en sus decisiones.
Dicho todo eso quiero manifestarle mi solidaridad -que no le va a dar de comer pero puede servirle a su espíritu- a Manuel Cuenca. Y no sé cómo quedó su situación pero extiendo esa solidaridad a Silvio Cuevas.
Y a Mario Ferreiro a quien quiero y respeto quiero desearle una muy pronta recuperación. ¡Fuerza Mario, vos podés!
No sé si me explico.
Categoría:Victor Benitez
Periodismo del futuro
En Twitter, a cada paso, aparecen menciones de cursos, seminarios, charlas, simposios, conferencias y otras menudencias sobre el “Periodismo del futuro”.
Se encargan de dar estas clases magistrales personas que probablemente se dedican al periodismo del presente pero cuyo acento está más bien puesto en temas informáticos. O sea aipo “periodistas 2.0 mba’embo”.
Deduzco, por lo que tuitean los concurrentes a estas actividades que ahí hablan del periodismo 2.0 o vaya uno a saber si no del periodismo 3.5 o del periodmo punto lo que se les ocurra en ese momento.
La realidad, por lo que sé, es que es toda una bolaterapia. Y los”expertos” en el periodismo del futuro no dejan de ser unos charlatanes a los que en el ambiente cibernético -o como cuernos se llame- califican de “vendedores de humo”.
¿Qué pìko va a saber nadie cómo va a ser el periodismo del 2020, dentro de 9 años, para no ir demasiado lejos? Salvo que los expertos sean Julio Verne o Isaac Asimov o algún pariente cercano de ellos no veo la manera de enseñar el “periodismo del futuro” y encima con su componente informático.
Si las computadoras ya son viejas a las dos semanas de uso y cada semana aparece un teléfono celular más moderno que el otro, ¿moo piko van a saber lo que se va a poder hacer con la tecnología compromeetida con la información en el futuro?
Si esta pobre gente incauta que se deslumbra y hasta paga por estas fantasías, cree que alguien del presente puede vislumbrar siquiera lo que van a ser las redes sociales de aquí a 9 años, está mal de la cabeza o le gusta que le jodan.
Primero deberían aprender a hacer periodismo en el presente, saber escribir a máquina o usar el teclado de una computadora, saber hacer como mímimo copiar-pegar o redactar sin errores ortográficos en correcto castellano o en el idioma que elijan. Deberían aprender a hablar y a escribir y, si no es mucha molestia, a pensar.
Mba’e periodismo del futuro piko van a aprender si no diferencian entre la “ll” (elle), la “y” (ye o y griega) y la “ch” (ce hache) y escriben “lla yegué”.
Mba’e periodismo del futuro piko van a ir a aprender con un chanta si no saben qué palabra va con “h” (hache) y que con “b” (be larga) o “v” (uve o v corta) y escriben “Avía una bes un voske encantado”. Esto último también por efecto del uso del lenguaje de SMS.
El Twitter llegó con fuerza al Paraguay el año pasado y a pesar de ser ya utilizado y conocido en otras partes del mundo no hubo un solo vendedor de humo que el año antepasado dictara un curso sobre el periodismo del futuro y hablara del Twitter.
Y si el Twitter nos cogió a casi todos de sorpresa en el 2010 y no hubo nadie que nos adelantara su existencia, ¿qué les hace presumir a los consumidores de humo que algún iluminado podrá enseñarles sobre el periodismo del futuro, el del 2020, insisto, para no ir muy lejos?
¿Qué diferencia hay entre los “adivinos” de ferias que te leen la mano o ven tu suerte en una bola de cristal y estos “expertos” en el periodismo del futuro? Ninguna. Son cazadores de incautos, son cazabobos, son encantadores de serpìentes, son flautistas de Hamelin que se aprovechan de nuestra nobleza.
Y así nos va.
(Aclaración: no retuitearé ninguna opinión sobre este comentario. Demasiado se enojaron conmigo algunos por haberlo hecho la vez anterior. Como no soy periodista 2.0 no sé por qué se enojaron pero prefiero vivir en mi ignorancia a ser uno más de la manada. No sé si me explico)
Alta, Posta Y Nada
Muchos paraguayos no somos más boludos por falta de práctica. Nos pasamos la vida criticando y puteando a los argentinos al mismo tiempo que nos pasamos la vida copiándoles todas sus argelerías. A las pruebas me remito.
En las canchas paraguayas, el que no salta es kurepi. Y gua’u que es muy paraguaya la misma hinchada que “tiene aguante” y le canta a la hinchada rival “sos un amargo”. “Aguante” y “amargo” son conceptos plagiados de las “barras bravas” argentinas. Los paraguayos en serio le tratamos al amargado de amargado y no de amargo. Porque lo que tiene es una amargura y no un sabor desagradable. No sé si se capta la diferencia de conceptos.
Se ha llegado al colmo de la ridiculez de extender un pasacalles cerca de la Junta de Gobierno que decía: “¡Aguante Pynandi Colorado!”. El autor de ese adefesio conceptual, de esa mezcla rara de Mitre y Mariscal López, se merecía, en el mejor de los casos, un juicio sumario y un fusilamiento con bodoque en la plaza pública.
Ayer @LUISFER_INSFRAN tuiteaba preguntando de dóne salió esta modalidad de llamarle “alta” o “alto” a todo. Le aclaré que del mismo lugar de donde importamos toda la argelería verbal de los últimos tiempos: de ashá, visteeee…
“Alta” y/o “Alto” en el uso que le dan los argentinos no es sinónimo de estatura sino de envergadura, con perdón de la expresión. Los pelotudos paraguayos, copiando a los argentinos, dicen cosas tales como “alta fiesta tuvimos anoche”, “es un alto cantante” que canta “alto tema”. Y así una camionada de “altos” y “altas”.
Es algo así como el “harto” chileno pero no igual. “Harto divertido estuvo todo”, diría el chileno. “Alta diversión la de anoche”, la versión kurepi entusiastamente copiada por el boludismo paraguayo.
“Alto” o “alta” está empezando a hacer furor en el Pargauy. No sé si va a reemplazar o va a convivir con el impresentable “y nada” que está vigente. Miles de paraguayos no hablan sin agregar “y nada” a cada rato a sus frases. Son insufribles y nada. Arrancan sus respuestas con “y nada”. Terminan sus frases con “y nada”.
Yo que veo mucha televisión argentina cumplo en adelantarles que la próxima argelería que va a desembarcar en el habla del boludismo paraguayo es “posta”. Acuérdense de lo que les digo, posta. Todo va a ser “posta”. Porque esa es la palabra que más están usando en la tele kurepa. Como lo fue en su momento “tipo”. O sea tipo nada, boluo.
Para los extranjeros que lleguen a leer este divague quiero dejar en claro lo siguiente: no todos los paraguayos somos así. Cuando hablo de los paraguayos boludos hablo de los paraguayos boludos y no de los paraguayos en general.
A muchos compatriotas sodomizados culturalmente les parece genial ser otros y no ellos mismo y andan por el mundo viviendo vidas ajenas, modismos ajenos, frases ajenas; incapaces totales de crear su propio lenguaje y hacerse entender por lo que ellos son y no por lo que creen que tendrían que ser.
No sé si me explico.
(Alto comentario me mandé, boluo. Posta. Y nada)