¿CUÁNTO VALE UN BEBE PARA UN MINISTRO DE SALUD?

Siempre me causa gran pena cuando debo de tocar ciertos temas urticantes que muchos desean evitar, no sé si por ignorancia o por simple vergüenza. Según informes muy actualizados de la UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) y que no son muy alentadores, dan a conocer datos de nuestro país.

De ellos se puede deducir que no ha invertido lo suficiente para dejar bien atrás las cifras más elevadas de mortalidad infantil en Latinoamérica. Sin embargo toda la región si ha hecho un gran esfuerzo en dicho área.

La tasa de mortalidad neonatal, teniéndose en cuenta los primeros 28 días de vida, es de cuatro muertes por día, números que permanecen estancados desde los últimos 20 años. 

Por lo que todos los ministros de salud que ocuparon el cargo desde el golpe del ´89, deberían ser interpelados y sancionados por alta traición a la Patria, o bien por crímenes de lesa humanidad al desviar fondos de muchas ONGs destinadas a tal efecto. 

Resulta aterrador enterarse que de cada 100 muertes que ocurren, 43% de ellas son bebés entre cero y 28 días, siendo mucho más atroz saber que un alto porcentaje de muertes maternas, neonatal e infantil, son totalmente evitables. 

Las adolescentes embarazadas representan la quinta parte del total de las muertes registradas. Si bien existe cierta mejoría en la tasa de mortalidad materna, que descendió de 164 a 89 por cada 100.000 nacidos vivos, sigue siendo aún bastante alta en comparación con nuestros vecinos. 

En lo que se refiere a la mortalidad materna, los números no son mejores ya que la tasa existente en Paraguay nos dice que hay 170 fallecimientos por cada 100 mil nacidos vivos, mucho mayor índice que Argentina (70) o Uruguay (20). 

Si nos referimos en cuanto al índice de mortalidad infantil existente, es de mil nacidos vivos. Es notable observar que también es considerablemente más elevado que los países vecinos: Paraguay, 34; Brasil 24; Argentina y Uruguay, 12. 

Según la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay coinciden en que la mortalidad materna es la primera causa de muerte de mujeres entre los 20 a 29 años y las causas que la provocan han permanecido con muy pocas modificaciones durante estos últimos 20 años. 

Las principales causas de la mortalidad materna son: Aborto (23,8%), toxemia (21,2%), hemorragias (18,5%) y septicemia (10,6%). Si bien no figuran en esta simple lista, debería incluirse la ignorancia, la falta de un programa sobre sexo, impulsado por el MEC (Ministerio de Educación y Culto) en todas las escuelas y aberrante la intromisión de las distintas iglesias cristianas que tanto se oponen a ello. 

Existen datos fehacientes que indican que el 82 % de los casos de mortalidad infantil y el 63 % en cuanto a mortalidad en menores de cinco años, son evitables o en el peor de los casos disminuir, si es que se contara con una atención integral a la salud de la mujer.

Eso teniendo controles prenatales periódicos, una buena atención calificada durante el parto, tanto de la madre como del recién nacido. 

No menos importante es mejorar el estado nutricional de la mujer en el pre y posparto así como de los bebes en las diferentes etapas de su crecimiento, pero también acompañado de un buen sistema sanitario, que prevenga las enfermedades propias de la infancia. 

Pero desgraciadamente continúan muriendo en nuestro país alrededor de unos diez niños por día y hasta la actualidad esta cifra no ha podido ser disminuida, a pesar que sus causas son prevenibles. 

Es muy importante que la gente sepa las verdaderas causas por la que todos los días, en nuestro país, mueran alrededor de unos diez niños, pero lo más triste es que todas ellas son prevenibles con lo cual, la ira que siento y la de la gran mayoría de nuestros compatriotas se potencia. 

Si hacemos una lista siguiendo los porcentajes de muerte en orden decreciente, podemos mencionar dolencias como neumonía, influenza, diarrea, causas externas, anomalías congénitas, enfermedades producto de mala nutrición y anemias. Tampoco se puede dejar de mencionar meningitis, tumores y septicemia, que son los que tienen menor importancia porcentual. 
Otro tema muy poco conocido o bien que pasa como desapercibido en los medios de comunicación masivos es la gran cantidad de huérfanos de madre anuales. 

En 2010 murieron 182 mujeres por causas todas relacionadas con el embarazo, el parto y el puerperio; esto significa en números absolutos entre 3 y 5 muertes por semana. Por lo que se estima en más de 400 los huérfanos de madre al año, en todo el país. 

En realidad es muy triste el panorama que se observa en nuestro paupérrimo sistema de salud pública, que si bien es relativamente gratuita, está totalmente mal planificado, con grandes hospitales en las cabeceras de los departamentos y nada en sus ciudades, a lo sumo un cuartucho mal provisto que simula ser un dispensario. 

El diseño del emplazamiento de los hospitales es absurdo ya que hay lugares donde no existe un establecimiento sanitario en 200 o 300 kilómetros. Son pocos los que cuentan con una complejidad media, demás está decir que lo de alta son monopolio de Asunción con lo que todo enfermo grave depende de eso y no todos están en medianas condiciones de ser transportados. Casi no existen ambulancias aéreas. 
En materia de salud, todos los indicadores que han sido analizados por los entendidos en la materia, hablan que son los peores del Mercosur y se mantienen casi sin grandes modificaciones, desde hace años y no lo digo yo si no la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud. Por si lo dudan.

I ro’y ñande compatriota kuera

« Yo nunca iré a vivir a Canada porque hace mucho frio  y yo soy friolento », fue lo que me dijo un amigo a fines del 2013. Mi respuesta no se hizo esperar :
 

« Yo prefiero morir de frio en Canada, que a manos de  motochorros en Paraguay»
 
Que reflexión mas estupida diran muchos. Les doy toda la razón, a mi mismo me pareció una reflexión estupida. Sobre todo porque en Canada la gente no muere de frio y en Paraguay la gente tampoco  muere a manos de los motochorros (????).
 
En fin, vamos a lo nuestro
 
La provincia de Manitoba se prepara para recibir una nueva ola de frio glacial. En Manitoba estan radicados muchos compatriotas, conocidos como paraguayos-menonitas.
 
Tomemos por ejemplo la ciudad de Winnipeg
 
El martes 21 de enero del 2014 se pronostica una temperatura de -18o durante la noche, con sensación termica de -25o. .
 
Durante la noche/madrugada del martes/miercoles la temperatura pronosticada es de -24o, con sensación termica de -38o.
 
El miercoles 22 de enero del 2014 se pronostica una temperatura de -25o, con sensación termica de -38opor la mañana.
 
Ese mismo miercoles se pronostica una temperatura de -25o, con sensación termica de -37o por la tarde.
 
Ahora viene la pregunta del millon : cuanta gente va morir en Winnipeg?
 
Personalmente creo que ninguna persona va morir a causa del frio, a no ser que a alguien se le ocurra salir a pasearse en pelotas por la calle, o tenga un accidente de transito. De todos modos, todo el mundo tiene acceso a internet y pueden averiguar posteriormente si hubo o no fallecidos por causa del frio.
 
Yo tambien tengo acceso a internet, asi que tambien puedo averiguar cuanta gente muere a manos de motochorros en Py.
 
La idea no es enemistarme con nadie, ni herir sensibilidades hiper-ultra-archi nacionalistas, asi que dejemoslo asi…por el momento.
 
y por casa como andamos? muchos se preguntaran…
 
La respuesta es sencilla : hace frio en todo Canada!

 

El hijo de la monja

Enrique Vargas Peña (foto de obispadodegoya.org.ar) 

Los medios de comunicación del mundo publicaron el viernes el caso de una monja católica de nacionalidad salvadoreña, aunque residente en Italia, que dio a luz un robusto varoncito de tres kilos y medio alegando no saber que estaba embarazada () (http://bbc.in/1bd4Xwj).

El diccionario de la Real Academia define que “monja” es “(F. de monje). 1. f. Religiosa de alguna de las órdenes aprobadas por la Iglesia, que se liga por votos solemnes, y generalmente está sujeta a clausura.

Wikipedia en castellano agrega que “Una monja es una mujer que ha sido consagrada dentro de una orden religiosa que sigue habitualmente una vida monástica, y se acoge a una serie de reglas, entre las cuales suelen estar el celibato, la obediencia, la pobreza, la castidady, en algunos casos, aislamiento total de la vida civil, conocida como clausura”.

El apóstol san Pablo enseñó a los creyentes que El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor” (1Corintios 7, 32), por eso los religiosos católicos hacen el voto de castidad.

El diccionario de la Real Academia define “castidad” es “(Del lat. castĭtas, -ātis). 1. f. Cualidad de casto. 2. f. Virtud de quien se abstiene de todo goce carnal”.

Los cristianos creen, en efecto, que la castidad es una virtud. Para los cristianos, abstenerse de todo goce carnal es lo ideal. El goce carnal no es lo ideal.

El mismo san Pablo no deja lugar a dudas: “(1Co.7.1) En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; (1Co.7.2) pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. (1Co.7.6) Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento. (1Co.7.7) Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. (1Co.7.8) Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; (1Co.7.9) pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando”.

La moral sexual cristiana se deriva de lo anterior: Abstenerse del goce carnal es lo ideal; el goce carnal no es lo ideal. La fornicación (“fornicar. Del lat. fornicāri. 1. intr. Tener ayuntamiento o cópula carnal fuera del matrimonio”) es un pecado, una violación del Sexto Mandamiento.

Sin embargo, el ser humano está dotado de sexualidad. Ni siquiera los más recalcitrantes creyentes cristianos podrán negar que el cuerpo humano está dotado de órganos sexuales.

Ellos dicen que su Dios es omnipotente (Jer 32:17, 27), omnisciente (1 Jn 3:20) y omnipresente (Sal 139:7, 12).

Las enseñanzas del apóstol san Pablo suponen que su Dios, que todo lo sabe, creo la sexualidad humana a sabiendas de que ella podría dar lugar a los goces carnales. Es decir, su Dios sabía, por ser omnisciente, que el sexo que puso en los seres humanos, podría conducirlos a dar un uso al sexo que, según san Pablo, aborrece y no le gusta.

Negar que su Dios supiera que el sexo daría lugar a los goces carnales sería negar la omnisciencia divina.

Luego, si el Dios de los creyentes creó la sexualidad a sabiendas de que podría encaminar a los seres humanos a los goces carnales, al pecado de la fornicación, si hizo eso, es un Dios cruel, que tendió una trampa a los seres humanos para someterlos permanentemente a prueba.

Los cristianos denominan a esa trampa “libre albedrío”: Su Dios habría hecho un paréntesis en su bondad, para ver si los seres humanos eran o no buenos, cosa bastante rara considerando que los habría creado “a su imagen y semejanza” (Gen.1: 26, 27). Creer que el Dios de los cristianos no dotó a su creación de su atributo de bondad es negar que la creó a “su imagen y semejanza”.

Crear la sexualidad como una trampa es un modo bastante extraño, y cruel, de entender la misericordia (“Del lat. misericordĭa. 1. f. Virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los trabajos y miserias ajenos. 4. f. Rel.Atributo de Dios, en cuya virtud perdona los pecados y miserias de sus criaturas”).

Es decir, si Dios creo la sexualidad a sabiendas, pues es omnisciente, de que haría pecar a sus criaturas, lo habría al solo efecto de solazarse con el poder de perdonar. No muy diferente a cualquier dictador latinoamericano.

La verdad, a mi modo de ver, es mucho más simple que toda la absurda construcción de sofismas que los creyentes han tenido que realizar para explicar estas contradicciones que estoy haciendo notar.

La sexualidad es inherente a la naturaleza humana y restringirla y condenarla es antinatural y dañino. Es injusto pedir a nadie que renuncie a su naturaleza para demostrar nada. Es injusto exigirle a una mujer que no tenga sexo, que no tenga hijos.

El caso de la monja salvadoreña embarazada muestra que la naturaleza no puede ser contenida y que es necesario respetarla, no reprimirla, para que la vida sea digna de ser vivida.

Artículo publicado en la edición del domingo 19 de enero de 2014 de La Nación ().